Foto: David Jaewon Oh

La sorprendente verdad sobre las vialidades y las bicicletas

Muchas personas que prefieren el automóvil como su principal medio de transporte asumen que las vialidades en general se construyeron para ellas. Sin embargo, la bicicleta fue el primer vehículo en influir para que las autoridades comenzarán a construir calles planas y mucho más transitables hace más de 100 años.

Hoy en día, cerca del 60% del espacio público en las ciudades se ha utilizado para dar prioridad a los automóviles. Al visualizar la construcción de grandes avenidas como desarrollo, de cierta manera se ha desplazado a las personas y se les ha reducido el espacio. Incluso, se han dado situaciones en las que la infraestructura ciclista es vista como una intrusión y un sector de la ciudadanía se opone rotundamente a dar espacio otra alternativa de transporte como lo es la bicicleta.

Los primeros caminos se hicieron para la bicicleta

La sorprendente verdad es que en la década de 1890 y principios de 1900 -sí, varios años antes de que el primer automóvil de producción en serie fuera creado-, fueron principalmente los ciclistas quienes abogaron por que se construyeran calles y caminos aptos para transitar en bicicleta.

Puesto que en aquella época los caminos existentes eran muladares llenos de lodo por los cuales circulaban carros a tiro de caballo, la verdad es que eran intransitables para las personas y mucho más complicado para las bicicletas. Lo que orilló a esos noveles ciclistas a exigir caminos por los cuales fuera apto circular.

El automóvil un capricho de la modernidad

A medida que se consolidó la construcción de avenidas aptas para el tránsito, la industria del automóvil cobro auge. Muchas personas adoptaron al automóvil como el juguete de ocio de su elección. Su popularidad fue creciendo y poco a poco se le fue dando privilegio a este nuevo medio de transporte sobre todos los demás.

Algunos años después, con la producción en la línea de ensamblado en pleno auge, el automóvil se convirtió en un símbolo de progreso y estatus para la clase trabajadora. Esto irremediablemente ocasionó el desplazamiento de la bicicleta del lugar central que ocupó.

Foto: José Mandojana

La bicicleta abre espacios

En las últimas décadas la bicicleta ha vuelto a retomar un protagonismo. En tiempos recientes la infraestructura ciclista se ha replanteado como una alternativa para mejorar la movilidad de ciudades alrededor del mundo

Por ejemplo, en 2012, Dinamarca inauguró la primera autopista para bicicletas de nuestra era, con 17.5 kilómetros de longitud. Esta ciclo-carretera conecta los municipios de Copenhague, Frederiksberg, Albertslund y Rødovre. Cada vez son más los proyectos innovadores que se unen a la lista.

Cycleway / Pasadena Museum of History

Cycleway: la primera súper carretera

La Cycleway Pasedena fue la primera súper carretera en el mundo y fue destinada exclusivamente para bicicletas. Y con muchos años, me refiero a antes de que la dictadura del automóvil dominara las vialidades de las ciudades de todo el orbe.

En 1897, Horace Dobbins comenzó el innovador proyecto de construir la primera súper carretera para bicicletas de la historia. Dicho proyecto uniría la ciudad de Pasadena, California, con el centro de Los Ángeles.

Hoy en día esta idea puede parecer descabellada. Pero este visionario vio en ese entonces una oportunidad de negocio que no podía fallar. En esa época el condado de los Ángeles contaba con 500 mil habitantes de los cuales 30 mil se transportaba en bicicleta.

Dobbins comenzó la primera fase de la Cycleway; un tramo que consistía en 2.4 kilómetros  de carriles elevados para uso exclusivo de las bicicletas. El costo por viaje, para los usuarios era de unos cuantos centavos de dólar.

Arroyo Seco Parkway / Pasadena Museum of History

La idea fue tan revolucionaria en su tiempo, que se hizo acreedora a varias publicaciones. La más importante fue en el año 1901 en la revista Good Roads Magazine, en la cual se hacía destacar la importancia de esta obra de ingeniería para bicicletas y que posteriormente sería la base para la construcción de todos los caminos para vehículos a motor.

En la mencionada publicación, el autor estaba convencido de que el carril bici estaba destinado a ser una parte integral del futuro del tránsito de la ciudad de Los Ángeles. Según él, la Cycleway podría adaptarse a la incipiente industria de las motociclistas.

Incluso, el autor se aventuró a nombrar a la Cycleway como una de las obras más destacadas del sur de California. Desafortunadamente, las buenas y sanas costumbres de la movilidad en bicicleta se vieron mermadas y fueron relegadas hasta nuestros días. La súper carretera de la bicicleta de 1897 nunca fue terminada y, finalmente fue abandonado el proyecto.

Irónicamente, parte del trazo de la Cycleway, se convirtió en el Arroyo Seco Parkway, una autopista exclusiva para automóviles. Esta carretera, hoy en día es aún una de las más transitadas en California y del mundo.

En 1901, el propio Horace Dobbins, sin advertirlo, posó en un automóvil de la época sobre la Cycleway. Esta foto anunció el fin de una era para la bicicleta.

Horace Dobbins / Pasadena Museum of History

Aprendamos a compartir

No obstante en distintas ciudades del mundo, hoy luchamos por recuperar pequeños espacios al automóvil las vialidades siguen representando un peligro. Pero eso no tiene por qué continuar siendo de la misma manera. Con un poco de esmero y cortesía no todo estará perdido en esta relación.

Muchas personas lo tienen muy claro. Usar la bicicleta como medio de transporte no es una moda. Es una manera práctica de movilizarse por la ciudad, es una forma de bajarle a la neurosis de la ciudad. Así que no nos queda más que seguir luchando y exigiendo vialidades más seguras y sostenibles para todas las personas, independientemente del modo en que se muevan.