Camping en Sierra Salvada

3 rutas en bicicleta para descubrir el País Vasco

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Se dice que los primeros habitantes del País Vasco llegaron durante el Bajo Paleolítico, hace nada más y nada menos que unos 200,000 años. Así es como desde tiempos remotos esta verde tierra se ha ido forjando con carácter, idioma y cultura propia.

Eso se siente en cada pedalada. Entre su salvaje costa y su interior repleto de verdes montañas, existe un terreno idóneo para aquellas personas que amamos la aventura sobre ruedas. Contiene incontables lugares por los cuales perderse y, además, todavía a día de hoy, poco explorados.

La magia de internarse en hayedos milenarios, parar a degustar un txakoli de la zona o el encuentro con un pastor local es única. Sin embargo, no todo es tan sencillo; su orografía hará que disfrutes al igual que te hará sufrir, pero siempre con una experiencia recompensante.

En esta tierra dividida en tres provincias hay infinidades de rutas, pero en esta ocasión, te comparto tres de mis favoritas, una en cada territorio. ¡El disfrute sobre la bicicleta está garantizado!

Ongi etorri! (bienvenida/o, en euskera)

Rutas en bici para descubrir el País Vasco

Ruta en bici por Araba: vuelta a la Sierra Salvada

  • Duración: una mañana o un fin de semana tranquilo.
  • Visitas obligadas: museo etnográfico de Artziniega, Artizniega y su casco antiguo, Izoria, Quesería de Izoria, la Torre de Muga, el monte Tologorri
  • Lugares para comer y dormir: de camino podemos encontrarnos con la bodega Astobiza donde podemos parar a degustar uno de los mejores txakoli –vino blanco vasco- en Okondo así como el pan de Zuaza. De igual manera para esta ruta recomendamos cargar con comida y tienda de campaña.

En el Valle de Aiara, entre los territorios históricos de Araba y Bizkaia en su parte más occidental, si algo se respira es tranquilidad. Muchos se refieren a esta zona de Álava como la suiza alavesa, pues los pastos verdes, la niebla que suele cubrir la sierra y el ganado paciendo hace pensar entre pestañeo y pestañeo que uno puede estar en el país de los Alpes.

Ascenso con niebla

Sin embargo, estamos ante un paraje que nos ofrece diferentes cumbres y senderos para poder disfrutar de la bicicleta en su máximo esplendor. Llegamos por el pueblo de Izoria a una de mis rutas favoritas no solo de Álava sino del País Vasco, en una ola de calor de esas a la que no estamos acostumbrados por estas zonas y las que nos indica que el cambio climático es más real que nunca.

Una vez más, una ruta que requiere paciencia y esfuerzo además de tener que echar pie a tierra en varias ocasiones. Tras pasar la noche a orillas del embalse de Maroño con la Sierra Salvada de fondo, dejamos el agua a un lado tras el desayuno y nos dirigimos al suroeste para abandonar en poco el asfalto.

Pantano de Maroño en bicicleta

Una vez más, perdemos la pista para perdernos por un camino pedregoso en vez de tomar la primera subida (GR 284) hacia el Camino Real de la Sopeña, con las paredes de la peña de Aro encima de nosotros. Por esta zona y después de hacer varios descansos para beber agua y picar algo para seguir recargando energía, empezamos a girar siguiendo la forma del monte que queda a nuestra izquierda; de frente el Valle de Angulo, que ya pertenece a Castilla y León.

Hasta este momento, los ánimos se estaban manteniendo firmes; veíamos la sierra más cerca que nunca con ese calor incesantemente húmedo. Sin embargo, nos faltaba remontar la última pendiente antes de llegar al altiplano de la sierra que se nos hace más llevadero con el abrevadero que hay a mano izquierda en plena pista y en el que nos podemos refrescar la cabeza.

Por fin llegamos al hayedo de Kobata y a una esperada pista plana que nos dirige hasta Ungino. En este punto pensamos rellenar agua y, cosas del verano, las fuentes están secas.

Bikepacking en Tologorri

Después de cruzar camino con un rebaño de ovejas, un pastor, una buitrera y una niebla que comienza a tapar nuestro camino, finalmente llegamos a un sendero de piedras cuesta arriba que nos dirige hasta un lugar resguardado donde poner nuestras tiendas de campaña.

Lo que nos esperaba el día después fue épico: la famosa Senda Negra de bajada. Se trata de un single track donde es necesario concentrarse mucho si se llevan alforjas como nosotros. ¡Cuidado en esta zona con el terraplén que tenemos a nuestra mano izquierda! Después la bajada por el bosque hasta Ledoño es propia de un track para aventureros natos. ¡A disfrutar!

Ruta en bici por Bizkaia: vuelta al Parque Natural del Gorbea

  • Duración: un día o un fin de semana tranquilo.
  • Visitas obligadas: prados de Arraba y recorrer los hayedos que nos encontramos por el camino.
  • Lugares para comer y dormir: podemos comer o tomar algo en el refugio de Elorria, único punto de la ruta en el que poder recargar energía. Además de ello también podemos dormir en el mismo (recomendable hacer la reserva con antelación).

El monte Gorbea es la cumbre más alta del macizo montañoso que lleva el mismo nombre, situado en los Montes Vascos. No es la cima más bonita de todo el territorio de Bizkaia, pero sí un tradicional punto de referencia para todos aquellos vascos y vascas que aman la naturaleza.

Belén empujando la bicicleta

Antes de llegar a su última y pronunciada pendiente que nos lleva a la cumbre podemos observar gran parte del territorio de Bizkaia con la sierra caliza de Urkiola y Anboto como telón de fondo. El Gorbea, para nosotros, guarda milenarios hayedos, arraigadas tradiciones, pastoreo y agricultura de montaña. Todo esto conforma el parque natural del Gorbea que, a su vez, es otro de los montes bocineros de Bizkaia desde donde se convocaban las Juntas generales mediante hogueras y toque de cuerno.

Cuando llegamos a Pagomakurre sentíamos que nos merecíamos un descanso a la sombra que acabó en comida a base de hummus, pan con aceite de oliva y algún que otro dulce de esos que te recargan la energía para poder continuar. Lo que no sabíamos era que después de unos cuantos días en bicicleta, la vuelta al Gorbea nos iba a costar más tiempo y esfuerzo de lo pensado.

Desde el mismo parking, tomamos la pista en dirección a los prados de Arraba dejando a nuestra izquierda las peñas de Lekanda y las vistas a medio Bizkaia. Después de un ascenso por la pista y varios parones de camino a hablar con caminantes que se quedaban sorprendidos de que fuéramos por aquel camino, llegamos a las Campas. Aquí los campanos de vacas y caballos resuenan contra la pared de las peñas de Itxina creando un ambiente montañero.

A estas alturas, y después de una fresca bebida en el refugio, no éramos conscientes de lo que nos esperaba: el último empujón, un sendero pedregoso que nos lleva directamente a un collado entre la cima del Gorbea y el Aldamín.

¡Y qué sendero! “Menos mal que somos cuatro”, nos decíamos los unos a los otros. Separándonos por parejas y quitando las alforjas de las cuatro bicis, empujamos las mismas poco a poco ayudándonos los unos a los otros. Un sendero que caminando se tarda muy poco y, en bicicleta lo hicimos en dos horas. Tiempo suficiente para que el mar de nubes tapara toda Bizkaia de 1,000 m hacia el mar dejando un mar de nubes a nuestros pies.

Tras los últimos empujones y el collado frente a nosotros, llegamos justo a tiempo para poder disfrutar los últimos momentos de luz antes de echarse la noche. Nos preparamos para acampar y el chef Tristan para empezar a cocinar para los cuatro.

Entrada la noche teníamos la luz del Gorbea al fondo, un rebaño de ovejas y una brisa que se convertiría en fuerte viento que no nos dejaría dormir durante la noche.

De la bajada, al día siguiente, mejor no comentar nada: lo volvimos a hacer. El remoteana de mi nickname hizo honor a esta etapa también, perdiéndonos entre helechos, hayedos solitarios y unas cuestas de bajada poco transitables por el tipo de terreno.

Hayedo milenario en el Gorbea

Sin duda, una de las mayores experiencias a nivel aventura para descubrir la cara desconocida de uno de los emblemas de la provincia de Bizkaia: el parque natural del Gorbea.

Ruta en bici por Gipuzkoa: desde Urkulu pasando por Aizkorri-Aratz

  • Duración: una jornada o un fin de semana tranquilo.
  • Visitas obligadas: pantano de Urkulu, miradores como Kurutzebarri, Bizkariatza o Andarto y campas de Degurixa.
  • Lugares para comer y dormir: en esta zona no encontraremos nada de camino. Recomendable cargar con el equipo de acampada y, al menos, una comida y snacks. Si queremos reponer fuerzas hay bares y supermercados en Aretxabaleta y Mondragón.

Brad, inglés de nacimiento y residente en Gipuzkoa durante los últimos meses, se convierte en nuestro guía para esta ruta. Nos propone comenzar una intensa ruta que él no había podido completar anteriormente desde el pantano de Urkulu, en Aretxabaleta. Llegamos hasta el punto de inicio por el carril bici y una tormenta inesperada acercándose a nuestras espaldas. Así comenzamos a subir por esas interminables cuestas y una pista que atraviesa un bosque de árboles centenarios.

Gipuzkoa en bicicleta

Para estas alturas la pista medio asfaltada en dirección a la sierra se va poniendo cada vez más dura con cuesta del 15-20% al comienzo y después hasta del 25-35%. En estas cuestas no nos queda más que echar pie al suelo y empujamos durante un largo rato.

Con varias paradas y mucha calma, llegamos junto con la tormenta a una zona donde el bosque deja paso y se abre ante un cielo que comienza a romperse. Desde aquí podemos ver un caserío, una manada de caballos y una ermita que pensamos nos serviría de refugio para el viento.

Así es cómo la tormenta pasó y emprendimos camino tras una conversación con un pastor local que nos guio por donde seguir. Las Campas de Degurixa, es uno de los lugares más bonitos y poco conocidos de todo el territorio vasco. Aquí sus casetas y hoyos naturales sobre el terreno hacen de este lugar algo mágico. En este tramo nos acompañan caballos vascos paciendo pacientes y los molinos marcaban el camino hasta donde debíamos ascender.

Llegar hasta aquí tampoco fue fácil: momentos de mucho pushing por una pista gravel y un bosque de hayedos bastante resbaladizo. Aprovechamos para parar y recargar energía de nuevo. Hora de comer y hora también de disfrutar de aquel paraje.

Camping en Gipuzkoa

Llegar hasta los molinos no es tampoco una tarea fácil. Durante momentos tuvimos que sortear el camino por un paisaje boscoso y senderos imaginarios a campo traviesa.

Debido a nuestro cansancio acumulado de casi quince días ruteando por los senderos más increíbles del País Vasco, no tuvimos fuerza de seguir hasta otra de mis zonas favoritas: el parque natural de Aizkorri-Aratz.

Conclusión

Pedalear y descubrir el País Vasco sobre ruedas es probablemente una de las mejores opciones para conocer la que todavía es una de las provincias menos conocidas y explotadas de todo el estado. Desde sus zonas más altas, contemplaremos montes vecinos y, en ocasiones, el mar de fondo.

La bicicleta te permite vivir de cerca su cultura, idioma y rica gastronomía, el País Vasco es un paraíso a descubrir. Cada una de estas rutas muestra una clara esencia de cada una de estas provincias. Las tres nos harán disfrutar de cosas diferentes pues cada territorio tiene algo diferente que ofrecernos.

Son rutas diseñadas para un público con cierto físico. En todo caso, se podría completar en un mayor tiempo si se querría; el objetivo será disfrutar de los paisajes y lo que la ruta nos va regalando a nuestro paso. Podría decir que ciertos tramos requieren de un manejo más técnico –véase el single track de la Sendra Negra- pero nada que no podamos superar, aunque sea empujando la bicicleta con cuidado. Es tiempo de descargar las rutas de komoot y ¡disfrutar de todo lo que esta rica tierra tiene para ofrecernos!

La bicicleta recomendada para estas rutas

Bicicleta de bikepacking Sierra Salvada

Sin duda, optaría por una bicicleta de montaña. Asimismo, una gravel con ruedas de más de 2” no estaría mal, aunque nos penalizaría bastante en muchas de las bajadas que requieren un cierto control técnico. Hay que tener en cuenta la orografía del lugar y lo accidentado del relieve además del barro que suele generar la lluvia.

Preparativos

Clima

Cuando hablamos del clima en el País Vasco podríamos decir que no es un territorio homogéneo climatológicamente hablando. Es así que, al igual que las rutas y provincias, podríamos decir que la vertiente atlántica (Bizkaia y Gipuzkoa) consta de abundantes precipitaciones y temperaturas moderadas. Por su parte, la región de Araba goza de un clima bastante más seco, caluroso en verano y frío en invierno.

El clima en general es bastante cambiante. En verano las temperaturas por lo común suelen ser suaves en la costa y más húmedas en las zonas de montaña donde el calor suele sumergirse en los valles. Sobre todo durante las olas de calor que hemos sufrido los dos últimos veranos. Por el contrario, el resto del año, goza de mucha precipitación que, en ocasiones, puede llegar a convertirse en nieve en cotas altas o temporales.

Ropa

Muy importante en el País Vasco, nunca te olvides de cargar con un chubasquero. Revisa siempre el pronóstico del tiempo porque este es muy cambiante. Si hace mucho calor durante el día, lo más probable es que llueva por la tarde. Los días son más propios de sufrir desde sol hasta lluvia en 24 horas. Así que prepárate con un mix de todo según en la época en la que vayas a rodar.

Comida

Bicicletas de bikepacking

Si por algo es conocido el País Vasco es por su gastronomía. Desde el mar hasta sus verdes montañas, podremos disfrutar lo que nos dan ambas tierras: vino propio, carne y pescado de la mejor calidad, además de sus famosos pintxos.

Agua

En zonas de montaña es mejor cargar con agua suficiente para nuestras salidas. Por ejemplo, nosotros cargábamos 2 litros mínimo por persona y, además, una bolsa estanca de 5 litros para rellenar para cocinar. Hay puntos en los que encontraremos bebederos de vacas donde poder filtrar el agua o beber directamente de ella. Sin embargo, mejor ir a lo seguro.

Acampada

Como en todo el país, la acampada libre está prohibida. Sin embargo, mientras la hagamos con cuidado y respetando cada lugar, así como pedir permiso en caso de que haya alguna casa alrededor, no habrá ningún problema. Simplemente tened cuidado no colocar la tienda en una zona con mucho ganado –como el Gorbea- y no llevarnos un susto por la noche.

Seguridad en la bicicleta

Esta región es bastante tranquila y más por sus montes. Como en todos los lugares, hay que extremar precauciones a la hora de llegar a ciudades o pueblos grandes. ¡No os olvidéis de que siempre debemos de llevar el casco puesto!

Fotografía Ana Zamorano

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