Hace algunos meses presente una lista de las 10 ciudades más amigables con la bicicleta. Dicha lista fue realizada siguiendo la metodología de “League of American Bicyclists”. Existen un sin número de listas, incluyendo una que coloca a Guadalajara en la posición número 12 a nivel mundial. Pero todas estas listas coinciden en tres ciudades ciclistas por excelencia: Ámsterdam, Portland y Copenhague.

¿Qué han hecho esas tres ciudades que las ha llevado a convertirse en referencia a nivel mundial? ¿Qué podemos aprender de ellas? Decidí darle una investigada a la historia de la bicicleta en estas ciudades y como esta ha transformado las políticas e infraestructura de cada una de ellas.

Amsterdam bicycle parking

Foto: Terry Chay

En el caso de Ámsterdam y de Copenhague la bicicleta ha sido un medio de transporte bastante popular desde hace ya bastantes años y la historia de este medio de transporte ha sido bastante similar. En ambos casos el uso de la bicicleta comenzó a reducirse gracias a la creciente popularidad de los automóviles. Como en la mayoría de los países en desarrollo la infraestructura fue abriendo paso a los autos. Durante la década de los 70 a causa de la crisis petrolera los gobiernos tanto de Países Bajos y de Dinamarca se vieron forzados a generar iniciativas que promovieran el uso de la bicicleta y a partir de entonces su uso ha recuperado.

En el caso de Portland, la bicicleta se integro a la vida cotidiana un poco más recientemente. A comienzos de los 70´s un profesor de Portland State University se dio a la tarea de convencer a los legisladores para que promovieran la  creación de un fondo para el desarrollo de una red ciclista. En 1071 se creo la Bicycle Bill, la cual proponía que el 1% de los recursos destinados a la infraestructura carretera se apartaría para crear y mejorar las vías peatonales y ciclistas. No fue hasta 1995 que finalmente entro en vigor esta ley gracias a una demanda.

Como lo mencione en un principio a lo que me enfoque en esta ocasión fue en las acciones de estas ciudades. La verdad es que la cantidad de políticas y acciones realizadas tanto por las autoridades y ciudadanos son impresionantes en cantidad, calidad e innovación. Al final les dejo una lista de sitios en donde encontraran mucha información relacionada al tema. Por el momento yo me limitare únicamente a cuestiones las cuales podemos tomar como ejemplo y generar algo que funcione en nuestras ciudades mexicanas.

Un común denominador que pude encontrar en estas ciudades es la visión que se tiene de la bicicleta. En los tres casos la bicicleta es considerada un medio de transporte funcional. La bicicleta no es vista con tintes políticos ni de moda. La bicicleta no es señal de estatus social. En estas ciudades se pueden ver ciclistas de todas las edades y géneros. Se ven empresarios, estudiantes y amas de casa. Es más, la toman tan en serio que en los Países Bajos, Dinamarca y en Estados unidos existen institutos u organizaciones dedicadas a la investigación del ciclismo. La bicicleta no es vista como un simple objeto recreativo o deportivo como sucede en nuestro país.

buffered bike lanes
Foto:Elly Blue

Me da gusto que poco a poco el número de ciclistas conscientes del potencial y beneficios que tiene la bicicleta como medio de transporte en México va en aumento. Lamentablemente aun somos minoría y me atrevo a decir que por mucho. Para muchos tener un carro es aun símbolo de estatus y poder.

Para que nuestras autoridades creen las políticas y generen la infraestructura necesaria para impulsar el uso de la bicicleta en nuestro país tienen que suceder dos cosas. Una es que se convenzan de los beneficios de movilidad, económicos, sociales, ambientales y de salud que la bicicleta pueden tener. Otra es que nosotros, como comunidad, exijamos la acción de las autoridades.

La sociedad juega un papel importante para que el gobierno adopte políticas y realice obras de infraestructura que inviten a usar la bicicleta. Por ejemplo, Ámsterdam hoy en día es la ciudad más segura para el ciclista, por dos razones. La primera es que en esta y en otras ciudades de los Países Bajos las bicicletas y los automóviles circulan separados. Es decir, existen vialidades exclusivas para automóviles y vialidades exclusivas para bicicletas. En los casos en los que tienen que compartir vía, estas se encuentran debidamente señalizadas.  La segunda es el número de ciclistas el cual se estima de alrededor de 5 millones según el instituto Fietsberrat dedicado a recabar información relacionada al ciclismo. ¿Cómo logro esto? En buena medida fue gracias a las numerosas manifestaciones ciudadanas que se dieron en la década de los 70 en protesta de las numerosas muertes de ciclistas víctimas de los autos. La unión y perseverancia de los ciudadanos fue tal que la visión de la bicicleta como medio transporte hizo al gobierno construir infraestructura que garantizara la seguridad de los ciclistas.

En caso de Portland, como consecuencia de la Bicycle Bill se creó un comité ciudadano para dar recomendaciones referentes a la creación de una red de vialidades para la bicicleta. En mi experiencia profesional, me he dado cuenta que todo proyecto público es más mejor aceptado cuando se incluye la participación social. Nadie mejor que los usuarias saben lo que necesitan y además de que se genera un sentido de pertenencia.

Todo tiene un comienzo. En varias de nuestras ciudades existen grupos y organizaciones en pro del uso de la bicicleta como medio de transporte. En algunas ciudades ya estamos exigiendo ciclovías que permitan que los ciclistas circulen con seguridad. El movimiento va creciendo pero cada uno de nosotros tiene que poner su granito de arena si queremos lograr un cambio verdadero. Ahora si que tenemos que poner el nombre del ciclista en alto. ¿Cómo? Pues demostrando a los automovilistas y peatones que se puede convivir en las calles, que respetamos las señales y reglas de vialidad.

Finalmente me gustaría hablar de la infraestructura ciclista. Como ya lo mencione, en los Países Bajos y en Dinamarca el número de ciclistas es tal que en medida de lo posible se busca que el flujo de bicicletas y de automóviles circulen por vialidades separadas y debidamente señalizadas.

En Portland, me imagino que por tener una menor cantidad de ciclistas, no existen tantas vialidades exclusivas para las bicicletas. Sin embargo casi todas las vialidades secundarias están debidamente señalizadas a fin de advertir a los automovilistas de la posible presencia de ciclistas. En el caso de avenidas y calles principales se cuenta con un carril azul, el cual es preferencial para las bicicletas. Recientemente se implementaron unas “cajas ciclistas” a manera de experimento, las cuales consisten en un recuadro pintado en los cruces con semáforo a fin de que los ciclistas se coloquen sobre el y queden delante de los autos, siempre a la vista.

Si quieres que más gente utilice la bicicleta en la vida cotidiana les tienes que proporcionar un lugar para estacionar de manera segura su vehículo. En estas tres ciudades no faltan los bicipuertos. Es más, en portland hasta tienen bicipuertos en el mismo aeropuerto.

Burgundy Bike & Bowling Ball
Foto: Malouette

En México la infraestructura ciclista (si es que se le puede llamar infraestructura) esta en pañales. Sinceramente creo que las pocas ciclovías y carriles bicicleta que existen en nuestras ciudades fueron hechas sin una investigación seria. ¿Por qué? Simplemente creo que las autoridades aun siguen dando preferencia a los automóviles. No tienen una visión de la bicicleta como medio de transporte. Además no tenemos educación vial. No sabemos ser conductores, ciclistas ni peatones. Una ciclovía no nos sirve de mucho si los ciclistas mismos no las respetamos.

De los bicipuertos mejor ni hablo. Es raro encontrar uno y cuando hay ya están ocupados o simplemente no cumplen con su función.

Yo creo que en México podemos generar ciudades que en verdad sean amables con la bicicleta. Ciudades que en verdad vean en la bici un medio de transporte eficaz y sobre todo limpio.

Como primer paso tenemos que convencer a más ciudadanos y a nuestros gobernantes de que la bicicleta es una alternativa de movilidad. Una buena manera de lograr esto es dar un buen ejemplo. Es decir, respetando las señales, respetar tanto a conductores como peatones, no circular por las banquetas y estacionar las bicicletas en lugares adecuados.

En segundo lugar tenemos que exigir a las autoridades que se realicen los estudios necesarios a fin de buscar alternativas de movilidad en nuestras ciudades. Yo se de buena fuente que por lo menos en Guadalajara se han realizado algunos estudios pero ahí están empolvándose en alguna secretaría. Esto solo lo podemos lograr unidos y demostrando que podemos convivir en las vialidades.

Se tienen que generar campañas de educación vial. Cuando se realice alguna obra, por ejemplo una ciclovía, no solo hay que construirla y ya. Hay que hacer trabajo de socialización en el que se consulta a usuarios y vecinos y se les informa lo que se pretende hacer.

¡La rueda ya esta en movimiento solo hay que hacer que crezca! Los invito a que nos compartan sus propuestas y opiniones. Si queremos llegar a ser un país progresista lo podemos lograr unidos. Recuerden que los gobernantes trabajan para el pueblo, nosotros tenemos todo el derecho de exigir.

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