Cuando le digo a la gente que no tengo auto y que dependo únicamente de mi bicicleta para desplazarme, una de las primeras cosas que me preguntan es: “¿Cómo vas de compras?”

La respuesta es simple: con un poco de moderación en lo que compro, planificación y sentido común. Debo aclarar que no tengo una cargo bike, triciclo de carga o, incluso una canastilla o alforjas instaladas en mi bicicleta -aunque si quieren regalarme unas bonitas alforjas que hagan juego con mis ojos se los agradecería infinitamente-.

Lo que uso para transportar mi despensa es una mochila de 20 lts. de capacidad que se puede ampliar para admitir un poco más de carga. En algunas ocasiones monto una pequeña canastilla de fácil montura que también uso dentro del supermercado a manera de carrito del súper.

Pero como este texto es más una guía que una anécdota, quiero darte consejos que se ajusten a tus necesidades para que tú también te deshagas del automóvil y uses tu bici para realizar tus compras de avituallamiento (comestibles).

Foto: Wirecutter

El ir al supermercado en bicicleta a comprar los víveres es posible y sencillo

El desplazarnos en bici e ir a realizar la compra de la despensa, no sólo representa ahorrar en transporte, sino también un beneficio de mayor alcance que repercutirá directamente no sólo en nuestro bolsillo, sino también en el fortalecimiento de una economía de barrio que ayudará a pequeños comerciantes. Y ahora te explicaré el porqué.

Ya con anterioridad hemos hablado ampliamente de los conocidos beneficios que otorga el uso de la bicicleta a la salud, a tu estado de ánimo, al medio ambiente, a tu ciudad, a la reducción de tráfico, y un largo etcétera. Pero existe un argumento que aún no exploramos más allá de lo que significaría no usar el auto y su consecuente gasto de gasolina, seguro, verificación, parquímetro, estacionamientos, refacciones y todos los derivados del uso del mismo, o en su caso, del ahorro en pasajes al no hacer uso del transporte público.

El ir en bici a hacer la compra de víveres, además de representar que sólo compraremos lo que realmente necesitamos -ya que seremos nosotros los que desplazamos con nuestro esfuerzo físico los productos-, también significa que preferirás sobre otras: las tiendas cercanas a tu casa – que no siempre serán las de las grandes cadenas de supermercados-, y empezarás a preferir los mercados de barrio, con lo que estarás ayudando a tu economía y a la de tu entorno.

Compra menos y compra más seguido

Al comprar sólo lo que necesitas, ahorraras tiempo, dinero y siempre tendrás la comida más fresca. Yo no sé tú, pero lo que es a mí, ya me canso esa fruta bonita en apariencia pero que carece de todo sabor que venden las grandes cadenas de supermercados, o el tener que pagar entre el 10% o hasta el 25% más, por los mismos productos cuando hago mi compra en las grandes cadenas de supermercados.

En su lugar, he optado por ir en mi bici al mercado más cercano y ahí comprar no sólo la fruta sino un sinfín de productos que antes de ir en la bicicleta, desconocía que podía comprarlos con pequeños comerciantes: tienen la misma calidad pero hay ciertos factores, que yo en lo personal encuentro excelentes.

Foto: Flickr/Farm8

Uno de ellos es el precio, lo fresco de los productos, comprar frutas, pescados y mariscos de temporada porque son más baratos, y lo mejor es que una vez que me he hecho su marchante, hasta me fían los 200 o 300 pesitos -claro, sin abusar y sin pasarse de listo. Cuentas claras amistades largas-.

Lo anterior no significa que no aproveches las pocas verdaderas ofertas que tiene algunos supermercados de renombre. No, si es necesario, utilízalas a tu conveniencia, como ellas han utilizado tu economía en su beneficio desde hace años.

Así que antes de tomar el auto y engrosar las filas de tráfico para dirigirte al súper a hacer la compra de tu despensa, por qué no lees estas sugerencias de cómo ir al supermercado en bici.

Foto: Civitatis Bangkok

El equipo necesario para a hacer el trabajo más fácil

Cuando se trata de realizar las compras en bicicleta, tendrás más éxito con los accesorios adecuados.

Como mínimo, instalar una canastilla delantera, un portabultos (parrilla) trasero, delantero o ambos.

No será necesario que hagas gastos en accesorios costosos para llevar la compra en la bici. Puedes colgar las bolsas a tu manubrio, pero esto no es recomendable ya que reduce la capacidad de maniobrabilidad de la bici y ciclistas novatos podrían perder el equilibrio. Además tu compra podrá llegar toda magullada si no vas despacio.

Foto: Reddit

1. Puedes cargarlo en una mochila en la espalda y vivirás en carne propia por unos momentos lo que los bicimensajeros y deliveros tienen que hacer durante el día. Yo en lo personal uso este método y me ha dado buenos resultados -con la mochila adecuada puedes cargar arriba de los 30 kg, todo muy bien acomodado para no dañar nada, y aún tener control absoluto de la bici sin perjudicar tu espalda-.

2. Puedes comprar una canastilla para montar en el manubrio, las hay de muchas calidades y precios, son muy fáciles de colocar y las hay con sencillos sistemas para desmontarlas (quita-pon) que son justo del tamaño de las canastillas que ya existen en las tiendas de autoservicio, así entras directamente con ella y cargas la compra desde el principio. Éstas se pueden adquirir en diversas tiendas especializadas, o también las hay de marcas reconocidas, si para ti es importante que tu bici esté al último grito de la moda.

3. Parrillas o portabultos, también los hay de diversas marcas y precios, incluso hay algunas de acero que hacen algunos herreros, que son capaces de llevar hasta 50 kilos encima -pero están diseñadas para bicicletas con rodada 28”-, sin embargo también las hay de marcas reconocidas y con modernos diseños.

Foto: bicis.cl

Al portabultos, le puedes incorporar alguno de estos elementos para que sea más sencillo llevar además de frutas y verduras, productos frágiles, sin que se lastimen.

Caja de madera, caja de plástico, caja de cartón, o el tradicional guacal. En el mercado o en la tienda de autoservicio te la podrán proporcionar sin costo, o al menos a mí, me a tocado que no me la cobren.

4. Alforjas, las hay de diversos precios, pero esto sí implica un gasto mayor, aunque son bonitas, contra agua, se montan a los costados de la bicicleta y se verían muy bien en tu bici.

También existen las llamadas alforjas o bolsa de cuadro, esta no ocupan espacio no comprometen la maniobrabilidad, ni la estabilidad, pero sacrifican espacio útil para los productos ya que van al centro del cuadro de tu bicicleta.

5. Cuerdas (de plástico, de mecate, de nylon, algodón, etc.) tirantes elásticos y cámaras en desuso, estas últimas son ideales, son resistentes no rayan tu bici y ayudas al medio ambiente al reutilizarlas como correas. Serán de gran utilidad para asegurar tu carga.

Foto: Hum of the City

Los ladrones

Es difícil ir de compras en bicicleta si una tienda no tiene biciestacionamiento y en nuestro país abunda esta situación. Mientras que muchos empresarios siguen sobrevalorando los estacionamientos para el automóvil, cada vez  más biciestacionamiento se están implementando.

Si tú tienda favorita carece de estacionamiento para bicicletas, puedes empezar a pedirlo  y alentar a otros compradores a ir en bicicleta a la tienda, además si vas constantemente en bici verás cómo pronto tus vecinos empiezan a imitarte.

Para evitar que te roben la bicicleta mientras realizas tus compras considera los siguiente.

Contar con candado (U-Lock) o cadena para sujetar la bici. Aquí te recomiendo que sí el súper o mercado de tú preferencia no cuenta con biciestacionamiento, siempre habrá un policía, cuidador (viene viene), señora vendiendo tlacoyos, tamales, etc., en el lugar.

Déjala amarrada cerca de él o ella. Si te pone cara de no me interesa si se la roban comparte con él una propina, cómprale el tamal, el tlacoyo (son buenísimos)  veras como hasta plática al final te van hacer.

Vuélvete ecológico y sustentable

Al desplazarnos en bici e ir a realizar la compra de la despensa, consumiremos menor cantidad de productos, esto representa que sólo compraremos lo que realmente necesitamos y de esta forma nuestro bolsillo se verá recompensado, pero también al medio ambiente, ya que produciremos menos basura: envolturas, bolsas plásticas, latas, etc.  Porque en el supermercado, rara vez compraremos algo empaquetado individualmente en una caja o contenedor. Estos ocupan demasiado espacio y terminan en la basura de todos modos o contaminando nuestros mares y océanos.

Foto: Lily Holman

Tomas decisiones más saludables

Cuando vas a comprar alimentos en una bicicleta, tienes espacio limitado para lo que puedes llevar a casa y esto te obliga (con suerte) a realizar compras más saludables. Piensa en el valor de lo que vas a consumir y trata de comprar mejores alimentos que te darán la mayor cantidad de energía y nutrientes. Los artículos auxiliares como papas fritas, galletas, dulces, latas de sopa, cerveza, vino y jugo o bebidas azucaradas generalmente se eliminan de la lista cuando se comparan con productos más saludables como pan, frutas, leguminosas, verduras, carne, aves y pescados.

Obtén una mejor salud y embellece tu cuerpo

Al no comprar tantos productos iremos más a menudo a realizar las compras, lo que implica que usaremos más la bici, obteniendo los ya conocidos beneficios a la salud y estética, ya que ahora sí empezarás a perder kilos.

Ahorra tiempo

Al llevar menos artículos tardas menos en realizar la compra. También es más fácil de combinar un viaje de compras con otros viajes. Podrás  pasar por la tintorería, ir al banco, la papelería e infinidad de diligencias (mandados) en el mismo viaje, olvidando el fastidio del tráfico, y el  no encontrar estacionamiento para el automóvil o que el pesero o transporte público esté lleno.

Ya lo hemos dicho antes y ahora lo podrás comprobar: la bici es más práctica de lo que crees.