El sudor puede parecer sólo un tema pegajoso que muchos quieren evitar, incluso, muchos lo encuentran molesto, pero la transpiración es una señal inequívoca de que tu cuerpo está funcionando como debería, y tiene muchos más beneficios para el cuerpo de los ciclistas que perjuicios.

“No voy al trabajo en bicicleta porque sudo”. El anterior es un pretexto que estoy seguro que has escuchado en más de una ocasión entre tus conocidos. Y me atrevo a llamarlo pretexto, porque sudar es un proceso natural del organismo humano que tiene numerosos beneficios y cuyo objetivo principal es mantener el cuerpo a una temperatura adecuado para su óptimo funcionamiento.

Qué es el sudor

Todos los días sudamos un 10% del agua que bebemos. Y el sudor de las personas sanas está formado principalmente por agua y electrolitos, aunque también contiene en menor medida concentraciones de sodio, amoníaco, urea, sales, azúcar y potasio.

No todo el sudor apesta

La mayoría de las personas odian el sudor porque creen que huele mal. ¿Pero adivina qué? La mayoría de la transpiración es completamente inodora.

Los días calurosos y las intensas sesiones de ciclismo activan las glándulas sudoríparas ecrinas. Y el sudor que producimos está compuesto principalmente de agua y electrolitos, ninguno de los cuales huele.  Aunque algunas telas sintéticas pueden atrapar el calor corporal e interferir con la evaporación del sudor y producir un olor no muy agradable, pero que tienen que ver más con la tela que usas que con tu propio olor.

El sudor oloroso proviene de las glándulas sudoríparas apocrinas, que solo se activan cuando nos sentimos estresados, ansiosos, temerosos o excitados, y éstas se encuentran en menor número y están ubicadas en la axila, periné, pubis y conducto auditivo externo. Estas glándulas son las encargadas de la secreción de las feromonas.

Debido a que este tipo de sudor es espeso y graso, atrapa las bacterias en la piel, lo que resulta en un olor desagradable, que ese si hay que evitar.

Pero además de que el sudor es primordial para mantener la temperatura adecuada en nuestro cuerpo, tiene otros beneficios que a continuación enumero.

Sudar ayuda a sanar las cicatrices más eficientemente

Sí, suena raro, pero investigaciones de la Universidad de Michigan han demostrado que las glándulas ecrinas albergan una importante reserva de células madre que ayudan al proceso de cicatrización de una herida.

Previene la formación de piedras en los riñones

Sudar es una forma efectiva de expulsar el exceso de sal y calcio de nuestro organismo. Con ello, limitas la acumulación de sal y calcio  en la orina y en los riñones, que es donde se forman las piedras. No es coincidencia que las personas que sudan tienden a beber más agua –pero procura que sea natural-, lo cual es otra forma de prevenir la formación de piedras.

Sudar mejora la apariencia de la piel

Durante el proceso de sudoración se abren los poros de la piel,  y con ello, sale la suciedad e impurezas de las primeras capas de la epidermis. Así que si tienes algunos desagradables granitos -no dejes que tu pareja te los quite-, el sudar te ayudará a eliminarlos más rápidamente y de manera natural.

Sudor como un antibiótico

¿Quién necesita una pomada antibacteriana cuando el sudor transmite antibióticos altamente eficientes a nuestra piel? Si nuestra piel es herida por un pequeño corte, un arañazo o picadura de un mosquito, los agentes antibióticos secretados en las glándulas sudoríparas, como la ecrinas, matan rápida y eficazmente a los invasores.

Sudar te ayuda a desintoxicarte del plástico

Cuando la industria moderna introdujo en nuestro entorno el BPA y DEHP, que son aditivos plásticos que están presentes en el medio ambiente -a través de miles de productos que consumimos diariamente- y nuestro organismo, nunca pensamos que serían dañinos para la salud, pero hoy en día ya sabemos que tener estos químicos en nuestros sistemas es perjudicial para nuestra salud.

Sorprendentemente, nuestras increíbles glándulas sudoríparas tienden a ser una de las formas en que nuestro cuerpo se libera de estos y otros contaminantes peligrosos. Incluso cuando no se detecta en la sangre o la orina. Nuestro sudor ha mostrado potencial para eliminar efectivamente ambas sustancias de nuestro sistema.

Mitos y realidades sobre el sudor

Los hombres sudan más que las mujeres.

El vínculo entre sudor y el género es un mito, pues lo que realmente define la cuota de sudor no es el sexo de la persona –incluso a sabiendas de que las mujeres tienen mayor número de glándulas sudoríparas- sino su masa corporal. Así, una persona con mayor masa corporal suda más que una con menor masa corporal, sin importar su sexo.

Todos los ciclistas sudan mucho.

No, además de que cada cuerpo es diferente y por ende su capacidad de sudar, podemos decir que la transpiración copiosa no está relacionada con el ejercicio, sino más bien con la hiperhidrosis o exceso de sudoración que es una condición médica que un especialista te puede ayudar a diagnosticar y a remediar de manera oportuna.

Sin embargo hay otros padecimientos médicos que en cuyos síntomas se encuentra la sudoración copiosa, estos son: la menopausia en las mujeres; el Parkinson; el hipertiroidismo, el cáncer, algunas enfermedades pulmonares: como la tuberculosis, y las lesiones medulares también pueden producir un aumento del sudor considerable. Por lo que siempre será recomendable que, si estás sudando en exceso, consultes un médico y nunca te auto diagnostiques y mucho menos te auto mediques.

Sudar ayuda a perder peso

No, lamento tener que ser yo el que te diga que de nada sirve que te quedes en casa forrado en plástico y te pongas geles que supuestamente te hacen sudar con el pretexto de que así quemas grasa. Como ya lo has leído, el sudor es mayoritariamente agua y electrolitos. Lo que sí te hará bajar de peso, es el ejercitarse vigorosamente y ésto trae consigo transpiración, razón por la que algunos vinculan el sudor con la pérdida de peso.

Cómo controlar el exceso de sudor

Si hasta un día frío transpiras cubetadas de sudor, es posible que tengas una condición médica que sea manejable, pero recuerda que siempre debe ser con el asesoramiento de un profesional, pero si lo tuyo es sudar copiosamente sin ningún padecimiento médico, estos consejos te ayudarán a disminuir tu cuota de sudor.

Deshazte de la grasa

Una de las causas de la sudoración excesiva, es la acumulación de grasas y la alta disponibilidad de combustible en el cuerpo. Para evitarlo, modera el consumo de alimentos grasos como el chocolate, la mantequilla, los embutidos, etcétera, pero sobre todo, la cantidad de alimentos que ingieres al día.

Bebe agua fría

Tan simple como beber agua fría, pues ésta, ayuda a regular la temperatura y por lo tanto, a sudar menos.

Antitranspirante: ¿sí o no?

Solo en algunos casos, pues su uso tapona las glándulas sudoríparas de las axilas y evita la transpiración, así como el crecimiento de bacterias. No obstante, no hay que abusar de este tipo de productos pues la transpiración es un proceso necesario. Un especialista  es quien mejor puede orientarte en estos casos.

Existen tratamientos médicos como: toxina botulínica, la aplicación de láser y algunos medicamentos prescriptos para evitar la sudoración en exceso, pero como ya te he comentado, únicamente un profesional certificado es quien puede diagnosticar y debe aplicarlos.

Cómo ir al trabajo en bici y no sudar la gota gorda

Foto: REUTERS/Dylan Martinez

Muchos nos resistimos a usar la bici para ir al trabajo en días cálidos alegando: “no puedo llegar todo sudado al trabajo”. Pues llegar fresco al trabajo en bici no es tan difícil como crees.

Con un poco de planificación, el ir al trabajo, o a cualquiera de tus compromisos en bici, no tiene por qué ser un problema el sudor,  y aquí, te presento algunos consejos para mantenerte fresco durante y después de tu viaje en bici y no sudar la gota gorda.

Durante la ruta

Marca un ritmo de pedaleo más relajado al que te provoca sudoración, también funciona muy bien que el último tramo del viaje lo hagas mucho más despacio para dar tiempo a que el sudor se seque. Si tu trayecto es mayor a ocho kilómetros de distancia, puedes ir con mangas cortas esto servirá de radiador al calor emitido por tu esfuerzo al pedalear.

Siempre que sea posible, planifica tu ruta a través de calles tranquilas y sombreadas. Las vialidades menos arboladas a menudo tienen una calidad del aire pobre y el calor es mayor. Si te es posible, opta por calles que te mantengan lejos del tráfico y sus automóviles calentándose en los embotellamientos, esto ayudará a que te mantengas un poco más fresco.

Piensa en el color de tu ropa

También es útil que pienses en utilizar colores claros y descartar -al menos durante tu trayecto-, aquellos en los que no puedas ocultar el sudor, por ejemplo: gris, verde claro, y todos aquellos donde la huella del sudor debajo de tu axila sea evidente; procura descartarlos.

Para aquellas mujeres que decidan usar vestido y/o falda para mantenerse frescas, sería bueno que usen un short de tela ligera por debajo de su prenda– no recomiendo los de licra ciclista, debido a que su acolchado puede ayudar a aumentar tu temperatura-. Estos disminuirán la tentación de las miradas indiscretas bajo tu falda y a la vez ayudarán a que te sientas fresca mientras pedaleas.

Para evitar que se atore tu vestido en la llanta o roce con ella, ensuciando tu ropa, puedes hacer un  par de nudos, uno en cada lado de tu vestido, eso ayudará a que no se levante con facilidad con el aire. El truco de las monedas sujetas con ligas a tu falda larga o vestido también ayuda.

Eviten las telas ceñidas porque te mantendrán sudando y lo que es peor pegajoso. Será mejor que optes por ropa suelta cuando te sea posible, así te será más fácil captar el aire y mantener la piel fresca, además reducirás la posibilidad de rozaduras sobre todo en trayectos largos.

Procura no usar calcetines gruesos porque te harán sudar los pies, calcetines cortos son una buena opción.

En caso de que la radiación solar sea intensa opta por prendas con manga larga, lo mismo en el caso de las piernas, la ropa de telas sintéticas es buena para climas cálidos, pero secos,  y para climas húmedos no es muy recomendable porque genera más calor, pero tiene su lado positivo ya que el sudor se seca más rápido en ellas.

Por extraño que parezca las prendas de lana son una opción, la lana respira como el algodón pero se seca con mayor velocidad. La ropa de fibras naturales pero ligeras será tu mejor opción.

Foto: Rob Mandolene

Guardar tus cosas

Si no le has instalado a tu bici algún artículo para llevar tus cosas, instala ya. Al llevar nuestras pertenecías en una mochila en la espalda, es casi imposible que no te marques con sudor como mínimo los tirantes de la mochila, entonces, para evitar esto, lo más aconsejable es que dejes que tu bici haga todo el trabajo por ti, sí, instálale una parrilla, una canasta, alforjas o cualquier medio para llevar una muda de ropa para que te cambies al menos la camisa después de pedalear bajo el calorcito de verano y su intenso sol.

Ubica un lugar para asearte

Da tiempo a refrescarte al llegar a tu centro de trabajo, lo puedes hacer mientras aseguras tu bici o llega unos 5 minutos antes de tu hora de entrada y con eso será suficiente para secar el sudor. Será bueno que tengas un lugar donde refrescarte – el baño es un buen lugar y todas las oficinas cuentan con uno- y prepararte para la jornada laboral, lo puedes hacer con toallas húmedas desechables, pero para seguir siendo sostenibles, una toalla a la que le humedezcas una orilla también sirve muy bien, y recuerda llevar contigo antitranspirante, y si es sin fragancia será aún mejor. Pero ten en cuenta que una sana alimentación con el tiempo evita el mal olor de la sudoración.