Cómo usar los cambios de tu bicicleta

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El utilizar los cambios de velocidades o de marchas de la bicicleta de manera adecuada ayuda a que cada pedaleada sea más eficiente. Además, su uso correcto prolonga la vida útil de los componentes del tren de potencia y de tus rodillas. A continuación te explicamos como usar los cambios de tu bicicleta.

Función de las velocidades

En términos simples, las marchas de la bicicleta tienen la función principal de permitir el subir colinas, arrancar y acelerar de manera eficiente. Sin importar el número de velocidades o el tipo de cambios con los que esté equipada tu bicicleta, su objetivo es permitir una cadencia más constante, en diferentes condiciones.

La cadencia se refiere al número de revoluciones por minuto con la que pedaleamos. Con una cadencia elevada, las revoluciones de las bielas serán mayores. Por otro lado, con una cadencia baja el pedaleo será más lento.

Podríamos decir que una cadencia adecuada es aquella que te permite aplicar un buen nivel de fuerza en los pedales, sin ejercer fuerza excesiva con las piernas. Depende mucho de la condición física, pero una cadencia efectiva ronda entre las 80 y 90 revoluciones por minuto (rpm).

Con esto en mente, al afrontar una colina habrá que seleccionar una relación de velocidades que permita mantener esta cadencia sin necesidad de aplicar fuerza excesiva para seguir avanzando. Así, de manera contraria para acelerar en terreno plano o con pendiente negativa, las velocidades altas nos ayudarán a acelerar sin necesidad de incrementar excesivamente la cadencia, sino más bien aplicando más fuerza, como lo veremos más adelante.

El mecanismo

Cambios externos

La mayoría de los cambios que encontramos en el mercado utilizan desviadores (en algunos países, el término desviador se reserva al cambio delantero) o cambios para engranar la cadena en los diferentes platos y piñones de la bicicleta.

También existen los cambios internos. La inmensa mayoría de cambios internos contienen un reductor de velocidad en la maza trasera de la bicicleta, aunque existen algunos fabricantes que la incluyen en la caja del pedalier.

En algunos casos este tipo de cambio puede combinarse con cambios con desviador. Por ejemplo las bicicletas plegables Brompton de 6 velocidades, la cual combina tres velocidades internas y dos piñones.

Cambios internos
Una maza con 3 velocidades internas y dos piñones nos dan 6 velocidades.

En el caso de los cambios mecánicos, la selección de velocidades se logra a través de la regulación de la tensión de cables o chicotes conectados, ya sea al desviador (cambios externos) o al reductor de velocidad (cambios internos). Además, en los últimos años se ha popularizado el uso de cambios electrónicos en bicicletas de gama alta. En este caso, existen modelos con cableado electrónico o inalámbricos como es el caso de los modelos de SRAM.

Los mandos

La regulación de la tensión o el envío de la señal electrónica que controla la posición de los cambios, se logra a través de los mandos. En la actualidad estos se encuentran en el manillar de la bicicleta, aunque en bicicletas más antiguas se pueden encontrar sujetas a los costados del cuadro (generalmente en el tubo inferior).

En la gran mayoría de las bicicletas el mando derecho controla el cambio trasero para seleccionar el piñón deseado en el cassette. Por su parte, el mando izquierdo controla el cambio delantero para seleccionar el plato deseado. Existen algunas excepciones a esta regla, por lo que es recomendable cerciorarte de la configuración en una bicicleta que se usa por primera vez.

Cambios mecánicos de fricción o indexados

Cambios de fricción
Este es un mecanismo de movimiento continuo, en el que la persona tiene que regular el movimiento para seleccionar el piñón o el plato deseado. Es más común en bicicletas antiguas. Sin embargo, este tipo de mecanismos puede ser una buena alternativa para ciclistas de aventura, ya que pueden requerir ajuste con menor frecuencia o pueden ofrecer cierta funcionalidad aún con un desviador dañado.

Cambios indexados
A diferencia de los cambios de fricción, en este mecanismo la palanca tiene posiciones fijas en las que cada una corresponde a un piñón o plato. Para que el mecanismo funcione adecuadamente es necesario que todo el sistema esté bien ajustado.

La combinación correcta

Ya lo mencionamos, las velocidades ayudarán a mantener un pedaleo eficiente, permitiendo una cadencia adecuada en todo momento. Ahora es momento de entender como lograr eso con la selección adecuada de piñón y plato.

Es importante señalar que no hay existe una regla absoluta. La relación y el rango de velocidades de una bicicleta dependerá directamente de las características de sus componentes. De igual manera, la selección de la combinación más adecuada va en función de las condiciones del camino y de la condición física de cada persona.

De manera general, entre más pequeño sea el plato y más grande sea el piñón se puede pedalear con menor resistencia, por lo que estas velocidades suelen llamarse suaves o bajas. En una velocidad baja la rueda trasera recorre menos distancia por cada revolución de los pedales. Este tipo de combinaciones es útil para arrancar de manera eficiente o subir colinas.

Plato chico piñón grande
Diagrama 1: Combinación de plato chico y piñón grande. La rueda trasera recorre menos distancia por cada pedaleada.

De manera contraria, entre más grande sea el plato y más pequeño sea el piñón que utilizamos la rueda trasera recorrerá una mayor distancia por cada revolución de los pedales. A una combinación de este tipo se le llama velocidad alta o dura y se reserva para cuando se va a gran velocidad. La resistencia al pedalear es mayor, por lo que resultará difícil arrancar o subir una colina si se está en una velocidad demasiado alta.

Combinación de plato grande y piñón chico
Diagrama 2: Con una combinación de plato grande y piñón chico la rueda trasera recorre más distancia por cada pedaleada.

Una consideración importante es la de evitar la combinación de plato grande con piñón grande y plato chico con piñón chico. Estas combinaciones hacen que la cadena trabaje a un ángulo extremo, que es poco eficiente y que agudiza el desgaste en los dientes. Además de que puede existir un roce entre la cadena y el desviador delantero.

Combinación a evitar

Jugando con los cambios

Uno de los errores más comunes en personas que apenas se inician en el mundo de la bicicleta es arrancar en una velocidad alta. En este caso es necesario aplicar demasiada fuerza para que la rueda comience a girar.

Lo ideal es arrancar en una velocidad baja que te permita poner la rueda en movimiento aplicando poca fuerza al pedal. Una vez que estés en movimiento puedes ir cambiando de velocidad según sea necesario.

Puede variar según las pendientes por las que suelas pedalear, pero en la mayoría de los casos las velocidades medias serán las más utilizadas. Poniendo como ejemplo una bicicleta con 3 platos y 7 piñones estas combinaciones serían:

Combinaciones comunes en la ciudad

Al rodar por terrenos planos, bajadas, o con el viento a tu favor será recomendable utilizar velocidades altas, avanzando más a cada pedaleada. Esto te permitirá generar una mayor velocidad manteniendo la cadencia.

En muchos casos es necesario disminuir de velocidad o incluso hacer alto total. En estos casos es conveniente anticipar el cambio de velocidad.

Por ejemplo, si el semáforo cambia a rojo, antes de frenar totalmente se recomienda cambiar a una velocidad más baja para poder arrancar de manera eficiente cuando la luz cambie a verde.

En algún punto de tus trayectos encontrarás alguna pendiente. En estos casos hay que cambiar a una velocidad baja o suave antes de que el pedaleo se torne pesado. Recuerda que hay que mantener la cadencia en todo momento.

Si la pendiente es ligera bastara con jugar con los piñones. Por otro lado, si la pendiente es bastante pronunciada lo ideal es cambiar al plato más chico (si tu bicicleta no es monoplato) para después comenzar a jugar con los piñones hasta encontrar la combinación que te permita mantener una cadencia adecuada.

En un principio puede resultar confuso el tener tantas combinaciones posibles en la bicicleta. Si tienes interés de entrar más a detalle en el funcionamiento de las velocidades te recomiendo que leas la impactante verdad sobre las velocidades de tu bicicleta.

Recomendaciones para usar los cambios correctamente

  • Familiarízate con la bicicleta – antes de salir a rodar por primera vez es importante asegurarte que de la operación de los mandos, tanto qué mando controla que cambio así como que estén funcionando de manera adecuada.
  • Evita cruzar la cadena – ten cuidado de no utilizar la bicicleta con las combinaciones de plato grande con piñón grande al igual que plato chico con piñón chico. Al principio quizás tengas que esforzarte un poco y ser muy consiente de la posición de tu cadena, pero conforme te familiarizas con tu bicicleta se volverá algo automático.
  • Anticipa y selecciona la relación adecuada – recuerda hacer los cambios antes un poco antes de que realmente lo necesites. Si te aproximas a una subida, sabes que vas a disminuir la velocidad considerablemente o hacer alto total cambia a una relación que te dé una velocidad más baja. Si requieres mayor acelerar en un camino plano o en bajada, sube a una velocidad más alta para preparar tu ataque.
  • Realiza los cambios cuándo la cadena no esté en tensión extrema – en el caso de los cambios externos (mecánicos o electrónicos) es necesario que se esté pedaleando para que la cadena se mueva a la posición seleccionada. Sin embargo, si se hace el cambio cuando se está aplicando fuerza excesiva se corre el riesgo de que la cadena no embone adecuadamente con los dientes del plato o del piñón. Por eso es importante anticipar los cambios y hacerlos antes de que realmente se necesiten.

La mejor manera de entender como funcionan nuestros cambios es experimentando. Una manera bastante sencilla de identificar una mala combinación plato-piñón es el oído. Si escuchas que la cadena está haciendo mucho ruido es una indicación de que la cadena está trabajando con un ángulo muy forzado.