Generar el Cambio

Cómo generar el cambio en 3 pasos

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Muchas veces pensamos que para impulsar un cambio necesitamos ser lideres o formar parte de algún movimiento. Pensamos que como individuos no hay mucho que podamos hacer. La verdad es que como individuos podemos hacer mucho. ¿Han escuchado ese viejo dicho de que cada quien pone su granito de arena, o la historia esa del niño que esta regresando estrellas de mar al océano? ¿Sí? Pues dejen les digo ambos son bastante reales. Tú y yo podemos generar ese cambio. Poniendo nuestro granito de arena podemos salvar muchas estrellas de mar.

Ya sea que queramos incrementar el número de ciclistas en la ciudad o lograr que las autoridades nos proporcionen un sistema de transporte público digno, sólo es cosa de que nos pongamos las pilas. Sea cual sea el cambio que queremos generar necesitamos 3 ingredientes.

1. El Porqué. El primer paso es ser conscientes de la razón del cambio.

Lo primero que tenemos que saber es el porqué. Necesitamos saber y estar convencidos de cuáles son las razones que nos llevan a querer cambiar. Sin este primer paso la rueda no podrá comenzar a girar.

¿Cómo podemos identificar esas razones que nos llevan a cambiar? Hace un par de años leí el libro “The Art of Non-Conformity” de Chris Guillabeau, en el que el autor señala algo que me pareció bastante interesante. Menciona que el “Temor” es generador de cambio. Los humanos tendemos a no cambiar al menos que algo nos motive a cambiar. Mientras que el temor al cambio sea mayor que el temor a seguir igual no hará cambio.  Este proceso lo hacemos de manera cotidiana y muchas veces de manera inconsciente y las razones o temores para cambiar pueden ir desde lo más simple hasta lo más complejo.

2. El Cómo. Para poder llegar hay que saber llegar.

Una vez que ya sabemos lo que queremos cambiar y el porqué, es momento de ponerse a reflexionar y generar ideas. Siempre hay diferentes maneras de hacer una misma cosa. En esta etapa es donde se genera esa motivación y esperanza de cambiar. Es el momento en el que visualizamos nuestro objetivo y definimos el cómo lo vamos a lograr. Ya tenemos una visión.

3. ¡Cambia! Hay que ponerle acción a la visión.

¡Ya sabemos el cómo pero hay que ponernos en acción! Como dice aquel dicho una “Una visión sin acción es un sueño, una acción sin visión no tiene sentido, una visión con acción puede cambiar al mundo”. Es muy común que tengamos todo un catálogo de ideas sobre la mesa, pero no actuamos por pensar cuál será la más adecuada. La vida no es tan complicada. Simplemente tenemos la mala costumbre de complicárnosla nosotros mismos. Hay que tomar una de las opciones y actuar. Habrá ocasiones en las que nos daremos cuenta que no tomamos la decisión más acertada, pero siempre es un buen momento para corregir el rumbo. El chiste es tomar esa primera acción que comenzara a girar la rueda del cambio.

En el momento en el que nos ponemos en acción ya logramos generar un cambio en nosotros mismos. Ahora lo que nos resta es compartir ese cambio, contagiar a los demás y alentarlos a que ellos también cambien. Es necesario que cada uno de nosotros este convencido del porqué del cambio y así poder transmitirlo a los demás.

Es como andar en bicicleta. Para comenzar uno necesita un porqué. Para algunos puede ser que quieren contribuir a la reducción de emisiones, para otros puede ser experimentar esa sensación de libertad o para muchos otros simplemente porque es divertido.

Por fin, uno decide dar ese primer pedaleo. El pedalear es nuestro cómo. Con cada pedaleo subsecuente uno se va dando cuenta de la infinidad de posibilidades que nos brinda la bicicleta. Uno deja volar su imaginación y surgen todos esos destinos a los que podemos llegar.

Finalmente, después de pedalear y pedalear, uno llega a su destino final y se da cuenta que no sólo logro llegar a donde quería, sino que disfruto cada instante del trayecto. El cambio esta hecho uno ya no puede dejar de pedalear.

Diariamente decidimos realizar cambios en nuestras vidas. Muchas veces son pequeños cambios como un cambio de peinado y muchas otras son cambios que afectan no sólo nuestra vida sino la forma en la que nos desenvolvemos dentro de nuestra sociedad. Cuando se dan estos grandes cambios y los beneficios son obvios, es muy probable que crezca en nosotros la necesidad de compartir ese cambio y que se esparza en nuestra comunidad y más aya.

Hace algunos años me di cuenta que mi temor a vivir en una ciudad con problemas ambientales, de salud, de movilidad y sociales era mucho mayor que el temor a no tener ese falso símbolo de estatus que es un automóvil. Decidí guardarlo en la cochera y comencé a utilizar la bicicleta para ir al trabajo. A los pocos días me dí cuenta de todos los efectos positivos que estaba teniendo en mi vida. Llegaba de buen humor al trabajo, comencé a socializar con todas esas personas que veía día a día durante mi ruta de la casa al trabajo, pero con los que nunca convivía porque estaba dentro de mi burbuja de fierro. En pocas palabras comencé a vivir mi ciudad. La hice más mía. Hoy voy en mi bici prácticamente a todos lados.

El placer de ir en mi bicicleta, a cualquier lugar, y el saber que al usarla estoy contribuyendo a generar un cambio me impulsaron a crear labicikleta.com. Surgió como ese deseo de compartir una visión con todos ustedes. Este mes estamos de fiesta porque se cumple un año de que decidimos ponerle acción a nuestra visión.

¡Muchas gracias a todos ustedes por seguirnos y contagiarnos de energía para seguir pedaleando! Esperamos que labicikleta.com siga y siga por muchos años más.

Todos sus comentarios son muy valiosos para nosotros. Estamos deseosos de hacer un mejor trabajo y que cada artículo sea mejor que el anterior. Nos gusta mucho aprender de los demás y conocer a toda esa gente tan interesante con infinidad de cosas por aportar al movimiento ciclista en México. Si estas interesado en compartirnos tus puntos de vista, ideas, inventos, lo que sea no duden en contactarnos. ¡Si como individuos podemos hacer mucho, imaginen lo que podemos hacer unidos!