Hablar de Campagnolo es algo más que hablar de la atracción por unos de los componentes más finos del mundo, es trascender la historia y desarrollo del ciclismo en su más pura expresión.

Los italianos son amantes de la belleza, el refinamiento y el diseño, lo femenino lo impregna casi todo. El arte tiene género femenino, al igual que algunos objetos: el balón (palla) los equipos (squadra) el auto (macchina) la bicicleta (bicicletta). Femenino es también su deseo de agradar de todos los italianos. Hacen todo lo posible por dejar contentos a todos. Por eso es posible, por ejemplo, pedir un café hasta por lo menos con 12 sutiles modalidades y, en el caso del ciclismo no hay excepción.

Para los italianos el ciclismo es arte y parte del diseño, lo llevan en su ADN. En ese contexto  una de las marcas que ha contribuido de manera decisiva al desarrollo del diseño, la tecnología en el ciclismo y ese gusto por agradar a los ciclistas es Campagnolo.

Foto: Campagnolo

Los Inicios

Durante los años 20, Gentullio (Tullio) Campagnolo, fue un experimentado ciclista e inventor, la experiencia recaudada en las carreras en las que participó le ayudaron a concebir distintas ideas para mejorar el rendimiento de un pedalista montando en bicicleta: el mecanismo de liberación rápida para ruedas de bicicleta, cambios de velocidades, y el tren de varilla para cambiar de piñón (marcha o velocidad) son algunos de sus inventos más icónicos.

En 1933, Tullio fundó Campagnolo, como una marca especializada en la fabricación de componentes para bicicleta, desde entonces ha generado más de 135 patentes de innovaciones y tecnología para piezas de bicicleta.

Foto: Campagnolo

Dedos congelados

Mientras corría por los Dolomitas italianos (11 de noviembre de 1927), bajo un clima helado y nieve, Tullio Campagnolo perdió la carrera debido a una tuerca de mariposa que sus dedos entumecidos por el frío no pudieron quitar. Esta situación lo llevaría en 1930, a desarrollar el mecanismo de bloqueo de rueda o liberación rápida que, permite que una rueda de bicicleta se retire rápida y sencillamente de la bicicleta.

Foto: Campagnolo

La joya de la corona

Y una de sus piezas más icónicas, que habla por sí sola sobre ese deseo de agradar que te he dicho que tienen los italianos -o al menos los que he conocido-, es el desviador trasero de cadena, el Campagnolo Super Record. Nunca una bicicleta se vio más bella que con un desviador Campa Super Record. Un linaje en diseño y tecnología que comenzó hace más de 40 años con la primera generación de esta línea.

Su diseño fue tan bello que no faltó quien lo comparara con un modelo de reloj para aviador que fabricó Breitling. En 1973, cuando salió al mercado, era sorprendente cómo lograban los escasos 181 gramos de peso totales en una pieza fuerte y eficaz. De hecho fue fabricado en aluminio y con tornillos de material de la era espacial (titanio), no solo era sensual, sino también enigmático, justo como su predecesor el Nuovo Record (el primer desviador fabricado en aluminio).

Foto: Campagnolo

Poniendo satélites en el espacio

En estos 85 años de estar innovando en pos del ciclismo, Campagnolo ha logrado con su tecnología incursionar -al final de la década de 1950-, en la fabricación de piezas de magnesio tales como ruedas para vehículos deportivos como Alfa Romeo, Ferrari, Lamborghini, y Maserati.

Foto: Campagnolo

En 1963, Campagnolo produce un freno de disco para una motoneta Lambretta, el primer freno de este tipo construido para vehículos de dos ruedas. En la década de 1970 también suministran ruedas para autos de Fórmula Uno de la escudería Ferrari.

Con todos los ámbitos de la velocidad a sus pies y cuando se pensaba que todo lo relacionado a la locomoción había sido explorado por Campagnolo, su ingenio y dedicación los llevó al espacio, al construir chasises para satélites que la NASA puso en el espacio en  1969.

Foto: Campagnolo

Cayendo de la montaña

Sin embargo, habiendo cimentado una gran reputación en el ciclismo de ruta, Campagnolo decidió incursionar en el ciclismo de montaña durante los años 80, retirándose del segmento en 1994, tras una estrepitosa caída en las ventas, pues su competidor en la especialidad -Shimano- lo sobrepasó en precio y tecnología. Quedaron para contar la épica batalla con Shimano sus grupos Euclides, Centaur y Olympus.

Pero, regresando al ciclismo de ruta y pista en donde se han destacado, es importante mencionar que Campagnolo trabajó con el fabricante Colnago y el corredor Eddy Merckx para producir piezas ligeras para la bicicleta con la que el Caníbal, batiera el récord de la hora en 1972 en la Ciudad de México.

Fragmento del video de 1972 en el Velódromo Olímpico Agustín Melgar de la Ciudad de México / Notimex

El espíritu innovador que hizo de Campaglono lo que es, aún hoy en día está vigente, y pese a los tropiezos en el segmento de montaña y un ligero descuido del mercado hace 3 décadas, hoy, Campagnolo, vuelve a sorprender y a hacer honor a ese linaje que le ha respaldado por décadas pues sus grupos y ruedas son protagonistas de la temporada Pro Tour.

Así es, los grupos electrónicos ya han superado brillantemente la prueba más extrema, equipando y respaldando las victorias de los mejores equipos Pro Tour desde 2012. Y los éxitos no han cesado, pues en 2016, Campagnolo se adjudicaba la victoria en el Giro d’Italia con Vincenzo Nibali y en el Vuelta a España con Quintana.

Nada mal para un octogenario que aún tiene mucho que ofrecer a sus seguidores pues su tecnología y buen gusto para fabricar componentes sigue siendo codiciados por los ciclistas de todo el mundo.