Tres tipos de ciclistas

15 beneficios del ciclismo para la salud comprobados

La práctica de muy pocas actividades tienen tantos beneficios para la salud, el medio ambiente y la economía como el ciclismo. 

El ciclismo tiene muchos beneficios, algunos son más conocidos que otros y, además de que todos podemos disfrutar de ellos fácilmente. Son mucho más extensos que ahorrarte tiempo en tus traslados, dinero en la manutención de un automóvil particular o el pasaje del transporte público.

Consultamos estudios académicos y te presentamos los beneficios más interesantes que hallamos por utilizar la bicicleta con regularidad.

1. Mejora las funciones cognitivas

Ciclista inteligente
Foto: Adbou Mrehouri

Pedalear todos los días es un potente combustible para tu cerebro. Ejercitarse habitualmente está relacionado con la salud del cerebro y la reducción de los cambios cognitivos que pueden dejarnos vulnerables ante la demencia más adelante en nuestra vida.

Este estudio, en adultos mayores, encontró que, durante el ejercicio, el flujo sanguíneo de los ciclistas en el cerebro aumentó en un 28% y hasta un 70% en áreas relacionadas con pensamiento analítico. Y no solo eso, en algunas áreas el flujo sanguíneo se mantuvo en un 40% incluso después de haber dejado de pedalear.

Un mayor flujo sanguíneo en el cerebro es bueno porque favorece a los neurotransmisores que mantienen saludable nuestro cerebro. El estudio concluyó que debemos pedalear durante 45-60 minutos, al 75-85% de nuestra frecuencia cardíaca para obtener y mantener este beneficio.

2. Fortalece tu sistema inmunológico

Ciclista de edad avanzada
Foto: Mat Reding

Este estudio ha encontrado que el ciclismo además de contener los efectos del envejecimiento, rejuvenece  el sistema inmunitario. Los hallazgos, descritos en dos artículos en Aging Cell, mostraron que los ciclistas preservaron la masa muscular y la fuerza con la edad, al tiempo que mantuvieron niveles estables de grasa corporal y colesterol. En los hombres, los niveles de testosterona se mantuvieron altos.

Más sorprendentemente, los efectos anti-envejecimiento del ciclismo parecían extenderse al sistema inmune. Un órgano llamado Timo, que produce células inmunes llamadas células T, normalmente comienza a reducirse a partir de los 20 años. Pero se descubrió que los timos de ciclistas mayores generaban tantas células T como las de los jóvenes.

3. Te expone a menos contaminantes que en auto

Ciclista por la ciudad
Foto: Jan Kaluza

Muchos ciclistas, sobre todo, habitantes de grandes y contaminadas ciudades, posiblemente encuentren contradictorio este beneficio, y no son los únicos. Pero un estudio de Healthy Air Campaign, King’s College London y Camden Council, analizó detectores de contaminación del aire que acompañaron en sus traslados a: un automovilista; un usuario del autobús; un peatón y un ciclista que utilizaban la misma concurrida ruta por el centro de Londres.

Los resultados mostraron que el automovilista experimentó niveles de contaminación cinco veces más altos que el ciclista, así como tres veces y media más que el transeúnte y dos veces y media más que el usuario del autobús.

4. Mejora tu vida sexual

Ciclistas enamorados
Foto: Everton Vila

La ciencia no tardó mucho en desmentir el mito con el que muchos aseguraban que andar en bicicleta influía negativamente en la vida sexual de los ciclistas.

Un estudio de J Educ Health Promot, concluyó que existe una relación positiva entre una buena condición física y una buena salud sexual. Los resultados indican que la experiencia y comportamiento sexual de hombres y mujeres está fuertemente ligado al autoconcepto del individuo.

Por lo tanto, unos cuantos kilómetros a la semana, te ayudarán a mantener una buena condición física y una vida sexual sana.

5. Mejora el procesamiento atencional

Mujer ciclista en la ciudad
Foto: Krissara Lertnimanorladee

La seguridad al volante se relaciona con la salud de conductores, peatones y ciclistas. Este estudio publicado en la revista Análisis y Prevención de Accidentes (Accident Analysis & Prevention) encontró que los ciclistas están más atentos a su entorno y por lo tanto tienen mejor atención a sus cambios, haciéndolos mejores automovilistas.

Los investigadores formaron tres grupos: el más grande estaba compuesto por 42 automovilistas experimentados de entre 30 y 50 años, de los cuales 17 eran mujeres y 25 hombres. También hubo 22 conductores y 20 conductores-ciclistas. Usando una técnica de detección de cambio, a los sujetos se les mostraron dos imágenes alternas. Los participantes necesitaban determinar si eran idénticas o diferentes en un solo detalle. Los elementos que cambiaron fueron una señal de tráfico, un automóvil, un peatón y una bicicleta.

Los conductores ciclistas fueron significativamente más rápidos que los automovilistas no ciclistas en la identificación de cambios, y el efecto fue mayor para los cambios de bicicletas y señales. Según los investigadores, los resultados sugieren que la experiencia en bicicleta se asocia con un procesamiento atencional más eficiente para escenas de carretera.

6. Incrementa la expectativa de vida

Mujer adulta en bicicleta
Foto: Mattew Lejune

La actividad física de manera regular reduce el riesgo de mortalidad de diversos factores como hipertensión, diabetes, cáncer, entre otros. Así lo señala un análisis de trece estudios que relacionan la actividad física con la expectativa de vida.

Todo parece indicar que la actividad física durante momentos de ocio es más efectiva para incrementar la expectativa de vida, un promedio de 4.7 años en el caso de las mujeres y 3.9 años para los hombres. Lo que significa que el usar la bicicleta para ir al trabajo o hacer las compras, puede ayudar a prolongar nuestra vida.

7. Reduce los efectos del Parkinson

Hombre adulto en bicicleta
Foto: Designecologist

El ciclismo puede beneficiar a las personas con la enfermedad de Parkinson, especialmente si realizan un pedaleo intenso y rápido. Este fue el hallazgo del Dr. Jay Alberts, neurocientífico del Instituto de Investigación Lerner de la Clínica Cleveland, quien acompañado de una mujer que padece Parkinson, utilizó una bicicleta tándem para competir en Great Bike Race; una carrera con una semana de duración. Dichos hallazgos se respaldan en los resultados de una investigación publicada por Front Neurol.

Después de pedalear por unos días, Alberts notó que su compañera de ciclismo mostraba signos de mejoría física (disminución de los temblores, su dificultad para caminar, etc.), especialmente en su escritura, que se había vuelto más legible y controlada. Descubriendo que el ciclismo, especialmente a mayor intensidad, hace que las regiones del cerebro que se ocupan del movimiento se conectan entre sí de manera más efectiva, aliviando los síntomas y retrasando la degeneración cognitiva y física.

8. Disminuye el riesgo de desarrollar cáncer

Ciclistas en ciclovía
Foto: Max Berger

Diversas investigaciones alrededor del mundo han estudiado la relación que existe entre la práctica del ejercicio y la disminución del riesgo desarrollar cáncer.

De igual forma, los investigadores han estudiado los beneficios de hacer uso de la bicicleta para inhibir el desarrollo de cáncer de colon en un 40%; cáncer de intestino en un 60% en comparación de aquellas personas sedentarias independiente de su índice de masa corporal. Así como el reducir el riesgo de desarrollar cáncer de seno en un 80% al utilizar la bicicleta regularmente.

9. Reduces el riesgo de desarrollar padecimientos cardiovasculares

Ciclista en la ciudad
Foto: Kaur Martin

Las enfermedades cardiovasculares incluyen accidentes cerebrovasculares, presión arterial alta y ataques cardíacos. Una investigación danesa realizada en 30 mil personas a lo largo de 14 años mostró que practicar ciclismo regularmente fortalece el corazón, pulmones y circulación, reduciendo el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

10. Fortaleces más que los músculos de las piernas

Piernas de ciclista
Foto: Chen Mizrach

Es común pensar que el ciclismo únicamente fortalece los músculos de las piernas. Pero sus beneficios van mucho más allá de las piernas.

Estudios demuestran que en la fase de potencia del pedaleo (subidas), utilizas los músculos glúteos de las nalgas, los cuádriceps en los muslos y los músculos gastrocnemio y sóleo en las pantorrillas. En la fase de recuperación (bajadas), utilizas los isquiotibiales en la parte posterior de los muslos y los músculos flexores en la parte delantera de las caderas. Con el ciclismo también ejercitas músculos abdominales para equilibrarte y mantenerte erguido, así como los músculos de los brazos y los hombros para sostener el manillar y conducir.

11. Reduce el riesgo de desarrollar diabetes

Ciclista y transporte público
Foto: Colin Czerwins

La falta de actividad física es una de las principales razones por las cuales las personas desarrollan diabetes del Tipo 2. Una investigación publicada en la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. e Institutos Nacionales de Salud realizada por holandeses, encontró que las personas que pedalearon durante más de 30 minutos por día tenían un riesgo 40% menor de desarrollar diabetes.

12. Evita la obesidad y mejora el control del peso

Hombre con sobrepeso en bicicleta
Foto: Fat lad at the back

El ciclismo es una buena manera de evitar la obesidad, y controlar o reducir el peso, ya que aumenta tu tasa metabólica, desarrolla músculo y quema grasa corporal. Así lo sugiere esta investigación en la que se explica que para evitar la obesidad, al menos 2,000 calorías deben ser metabolizadas a través del ejercicio semanalmente. 

Con la práctica del ciclismo se queman alrededor de 300 calorías por hora. Si se realiza ciclismo dos veces al día las calorías consumidas pronto suman y sobrepasan la media para evitar la obesidad y aumenta el control de peso. De misma manera la investigación británica mostró que un paseo en bicicleta de media hora todos los días, serviría para quemar casi cinco kilogramos de grasa durante un año.

13. Combate la depresión

Ciclista sonriente
Foto: Troy Spoelman

La doctora Gemma Trainor, profesora en el King’s College de Londres con más de 30 años de experiencia en el estudio de la depresión en niños, jóvenes y adultos, recomienda el uso de la bicicleta para combatir la depresión a cualquier edad. Sin embargo, enfatiza que es más eficaz para tratar la depresión en adultos de 40 a 50 años que, “al practicar ciclismo dan un sentido de propósito y les permite tomar el control de su vida”, reduciendo así la depresión de manera eficaz y sin medicamentos.

Los efectos de la depresión son diferentes para todos, pero lo que es común en todos los que la sufren es que presentan niveles bajos de neurotransmisores, como la serotonina y la noradrenalina, que pueden ser estimuladas por el ejercicio. El ciclismo, por lo tanto, puede ayudar a combatir los desequilibrios químicos que causan la depresión, una enfermedad grave que puede provocar un estado de ánimo bajo, sentimientos de impotencia, autolesiones e incluso suicidio, aumentando las endorfinas en tu cuerpo, haciéndote sentir más feliz y más positivo, acabando con la depresión.

14. Reduce los niveles de estrés

Pareja de ciclistas sonriendo
Foto: Fat lad at the back

Un estudio efectuado en 123 personas por la Universidad Concordia (Montreal, Canadá), encontró  que aquellas personas que iban al trabajo en bicicleta mostraron una reducción en sus niveles de estrés.

Pero eso no es toso, además, se observó un aumento significativo en el rendimiento laboral y en su creatividad en personas que se trasladaron en bicicleta.

15. Combate la osteoporosis 

Mujer adulta con bicicletas
Foto: Yichuan Zhan

En condiciones óptimas, el cuerpo absorbe y reemplaza constantemente el tejido óseo.  A medida que envejecemos esa importante función se va perdiendo y en muchas personas de edad avanzada se desarrolla la osteoporosis, enfermedad que no permite que nuevo el tejido óseo que se creó, sea suficiente para reemplazar al que se eliminó.

Un estudio efectuado en ciclistas de edad avanzada, encontró que aquellos adultos mayores que padecían osteoporosis y que eran ciclistas, con el tiempo iban recuperando la capacidad de reemplazar el tejido óseo. Incluso, en casos en los que el ciclista realizaba entrenamientos cruzados también mejoraba la densidad ósea.

Así que cuando dicen que los ciclistas son unos “cabezas duras”, no es que sean necios, es que realmente tienen los huesos más fuertes.