Muy probablemente tengas o alguna vez has usado una bicicleta con cambios. El tradicional sistema de cambios funciona con un desviador de cadena, que permite elegir entre piñones de distinto tamaño. Existe otro sistema de cambios, que aunque no es nuevo, en tiempos recientes ha ido recobrando auge. Hablamos de los cambios internos, un sistema fácil de usar y que requiere poco mantenimiento. En esta ocasión platicaremos sobre sus ventajas y desventajas, para que evalúes si son para ti.
¿Crees que un sistema de cambios internos es una opción viable para ti? A continuación te compartimos algunos pros y contras para ayudarte a decidir.

Funcionamiento de los cambios internos

Se trata de un mecanismo de engranes planetarios dentro de la maza trasera, que mediante combinaciones de esos engranajes permiten diferentes relaciones de velocidades. A diferencia de los cambios con desviador, los cambios internos contienen los engranes y lubricante encapsulados dentro de una carcaza. La elección de velocidades se hace mediante un selector cuya posición es regulada por la tensión de una cadena (indicator chain).

Actualmente es posible encontrar mazas con 2, 3, 5, 7, 8, 11, 12 y 14 velocidades. En la mayoría de los casos la bicicleta únicamente utiliza un plato y un piñón, aunque también es posible encontrar sistemas híbridos que combinan una maza de cambios internos con dos o más piñones para aumentar el número y rango de velocidades.


Animación del sistema Rohloff 500/14 de 14 velocidades

Ventajas y desventajas de los cambios internos

Ventajas

  • Puedes cambiar de velocidad aun cuando la bicicleta esté detenida
  • Requiere mínimo mantenimiento
  • El desgaste de platos, piñones y cadena es menor que en los cambios con desviador

Desventajas

  • Son más costosos que los cambios de desviador
  • Tienden a ser sistemas más pesados
  • El número de velocidades puede ser limitado para ciertas aplicaciones

Principales fabricantes de cambios internos

  • Sturmey-Archer
  • Rohloff
  • SRAM
  • Shimano

Para quién son ideales los cambios internos

Como ya lo vimos los sistemas de cambios internos tienen ventajas y desventajas que los hacen más aptos para ciertas aplicaciones. De manera general son recomendados para situaciones en las que el peso no es un factor determinante.

Los cambios internos son ideales para quien busca una alternativa que requiera poco mantenimiento y resultan especialmente prácticos para situaciones urbanas en las que te estás deteniendo y disminuyendo de velocidad constantemente debido al tráfico.

Con la aparición de sistemas con más velocidades y con rangos más amplios hay quienes los han elegido como la opción más viable para el cicloturismo. Una de las razones principales por las que algunos viajeros han decidido equipar sus bicis con cambios internos es por el poco mantenimiento que requieren. Además, con los cambios internos se elimina el riesgo de dañar el desviador cuando te encuentras en un lugar sin acceso a refacciones. La mala noticia es que para viajar un sistema de 6 o 7 velocidades puede estar algo restringido, por lo que muy probablemente valga la pena invertir en modelos más sofisticados y costosos como el Rohloff 500/14.

¿Crees que un sistema de cambios internos es una opción viable para ti? Si tu bici ya esta equipada con este tipo de cambios nos gustaría conocer tu experiencia, déjanos tus comentarios aquí abajo.