Este fin de semana tuve la oportunidad de visitar Portland por primera vez. Como muchos de ustedes ya lo saben es considerada la segunda ciudad más amigable con las bicicletas en todo el mundo y la numero uno en el continente americano.

Lo primero con lo me topé a la salida del aeropuerto fue un bicipuerto y una pequeña estación de servicio, para aquellos que llegan con su bicicleta desarmada. Del avión al pedal.

Bicipuerto a la salida del aeropuerto

Estación de servicio en aeropuerto de Portland

Inmediatamente después me subo al tren que va al centro de la ciudad y por supuesto cada vagón tiene su espacio asignado para las bicicletas. Es impresionante la cantidad de usuarios que transportan su bici en el transporte publico de Portland. Casi en cada estación subían y bajaban bicicletas.

Gancho para colgar las bicicletas dentro del vagón de tren

Área para bici en tren de portland

Llegamos a nuestro destino y comenzamos nuestra caminata al hotel. De inmediato uno nota el silencio de Portland. El número de automóviles que circulan por las calles en esta ciudad son claramente mucho menos de lo que uno esperaría. ¡Es un paraíso para ciclistas! Carriles para bicicletas por todos lados, pocos vehículos, bastantes ciclistas de todas formas, colores y tamaños.

Típica calle en Portland

Inmediatamente después de instalarnos en el hotel, mi novia y yo, nos dirigimos a Clever Cycles a recoger nuestras bicicletas y comenzar a disfrutar de esta maravillosa ciudad.

Al recorrer las calles uno se pone a pensar: ¿Qué fue lo que llevo a Portland a generar la infraestructura ciclista con la que cuenta? ¿Habrán sido los propios ciudadanos los que de cierta manera presionaron a las autoridades a que generaran el cambio o todo es parte de un plan de desarrollo hecho por visionarios? ¿Que podemos hacer para generar el cambio en nuestras ciudades? ¿Cómo le podemos hacer tu y yo para crear una ciudad más amable con la bicicleta?

Por mi parte les prometo que investigaré más a fondo como se fueron dando los cambios que llevaron a Portland a convertirse en la segunda ciudad más amigable para el uso de la bicicleta y compartir con ustedes mis hallazgos.

Mientras tanto les comparto unas cuantas fotos que tomé. En esta ocasión no tomé muchas ya que el viaje más bien fue para asistir a una conferencia, pero sin duda volveré en cuanto tenga otra oportunidad.