La salida estaba programada para la madrugada del 21 de Octubre. Por tal razón, algunos de nosotros decidimos pasar la noche en Casa Ciclista. De aquí emprenderíamos el viaje de Guadalajara a Morelia para asistir al 6to Congreso Nacional de Ciclismo Urbano.

Muy temprano, alrededor de las 6 de la mañana algunos otros de los integrantes de esta aventura llegaban al punto de reunión. Mientras, los que ahí habíamos pasado la noche terminábamos de empacar. Minutos después Yuta, Álvaro, Paul, Bernardo, Ollin y yo emprendimos el tan esperado viaje.

Cicloturistas en Casa Ciclista

Álvaro, Yuta y Paul afuera de Casa Ciclista

A los pocos minutos cayó el primer ponchado víctima de una boca de tormenta. Luego de unos minutos y una bomba descompuesta reanudamos nuestro camino con rumbo hacia Tlaquepaque en donde nos reuniríamos con el buen Zulli.

Para el primer día nuestro objetivo era llegar a La Barca, Jalisco. Un poblado a poco más de 100km de Guadalajara. Al llegar nos dirigimos directamente a una estación de protección civil en busca de alojamiento. El director de Protección Civil, muy amablemente, nos invito a quedarnos en una terraza a unos cuantos kilómetros del pueblo. Un excelente lugar para montar el campamento, asearnos y descansar para el siguiente día.

Bicicletas en autopista

Una breve pausa en el camino.

Para el segundo día el objetivo fue llegar a Ecuandureo. Un poblado que se encuentra a unos 50 km de La Barca. La razón de no recorrer más distancia ese día era que dos compañeras, Gaby y María, se unirían a nuestra travesía al día siguiente en este punto. Ellas llegarían en autobús a Zamora y de ahí rodarían a Ecuandureo a encontrarnos.

Al llegar a Ecuandureo, no tardamos mucho en encontrar un lugar para dormir. Pocos minutos después de haber llegado a este poblado ya estábamos montando el campamento en la estación de policías. No, no dormimos en las celdas. Los policías nos permitieron dormir en el patio de la estación y darnos un bien merecido baño.

Campamento en Ecuandureo

Campamento en el patio de la estación de policía de Ecuandureo

Como todo viaje, éste estuvo lleno de sorpresas. Una de las más gratas fue haber conocido a Fernando. Al igual que Yuta, Álvaro y Paul, él se encuentra viajando a través de México y decidió rodar con nosotros y asistir al congreso.

De Ecuandureo partimos hacia Panindicuaro, la última parada antes de llegar a Morelia. La primer parte de este tramo fue algo difícil principalmente por el viento en contra. Afortunadamente el clima mejoró y llegamos todos sin problemas a nuestro destino.

El Jacal

Llegando al balneario El Jacal en Panindicuaro, Mich

Al día siguiente, muy tempranito, salimos rumbo a Morelia. El plan era pedalear por la autopista y tomar la libre en la salida a Huaniqueo. Personalmente este último tramo es el que más disfruté. Además de que el día fue perfecto, la carretera estaba prácticamente vacía. Era casi, casi exclusiva para nosotros.

Cada viaje es único y este jamás lo olvidaré. Por un lado realicé mi primer viaje cicloturista en una bicicleta plegable. Como muchos de ustedes ya lo saben soy amante de las plegables y un viaje largo era algo que tenía muchas ganas de hacer.

Por la libre

Tramo de carretera libre de Huaniqueo a Morelia

Personalmente pienso que el conocer gente es de lo más enriquecedor de todo viaje. No me refiero únicamente a las nuevas personas que uno se encuentra en el camino. Hasta un viejo conocido tiene mucho que enseñarnos durante un viaje. Una de las particularidades de viajar en bicicleta es que nos saca de esa zona de confort al mismo tiempo que nos conecta con nuestro entorno.

Que puedo decir. Disfrute mucho de este viaje. A pesar de las ponchaduras y tanta subida, me la pase fenomenal en compañía de viejos y nuevos amigos.

Si quieres seguir los viajes de Yuta, Álvaro, Paul y Fernando aquí te comparto sus blogs: