Tal vez nunca has tenido la tentación de comprar una bicicleta en un Walmart o en alguna de las diferentes tiendas de autoservicio –que estoy seguro que hay en tu localidad-, pero es casi seguro que conoces a alguien que sí lo hizo o podría hacerlo.

Los llamados “supermercados”, tiendas departamentales o tiendas de autoservicio como Walmart, Costco, Sam´s Club, y una amplia variedad de este tipo tiendas que hay en el mundo entero, tienen muchísimo poder de compra -después de todo, Walmart es el segundo minorista más grande del mundo-. Lo que haría suponer que siempre nos venden el mejor producto, al mejor precio, pero en cuanto a bicicletas, la realidad dista mucho de este enunciado.

Ciertamente las personas se sienten atraídas por las ofertas de bicicletas de las tiendas de autoservicio por conveniencia y precio, especialmente en bicicletas para niños, que se superan rápidamente y se reemplazan -pero déjenme decirles que a los infantes, en cuanto tiene capacidad de escoger y de opinar, tampoco les gusta que sus bicicletas sean compradas junto a las verduras que no les gusta comer-.

Posiblemente lo seduzcas comprándole esa bici que venden en el supermercado con los motivos oficiales de Barbie o la de Toy Story, pero una vez que pasa de moda la película en cuestión, ellos también quieren una buena bicicleta y se olvidan de las calcomanías, porque en realidad no hay algo mejor que una bicicleta atemporal que sea de calidad a su gusto y preferencias.

Pero, además de ésta, hay varias y muy buenas razones para no comprar bicicletas -ya sea para adultos o para los infantes- en una de las aproximadamente 5,569 tiendas de autoservicio que hay en México –o algún número similar que hay en tu país o localidad-.

No son las mejor ensambladas

Todas las bicicletas, ya sean para un supermercado o para un distribuidor de bicicletas independiente, se envían desde la fábrica a los concesionarios, parcialmente ensambladas. Y los empleados que ensamblan las bicicletas en el área de almacenamiento de tu tienda de autoservicio local a menudo son los mismos dependientes que igual ensamblan los muebles en los que exhiben los productos de limpieza o apilan los productos para su exhibición en las esquinas de los pasillos que recorres con tu carrito del súper.

No hay nada de malo en esos trabajos, o con las personas que los hacen. Pero el ensamblado de una bicicleta debe ser realizado por un especialista capacitado con las herramientas adecuadas, y es raro encontrar un mecánico de bicicletas calificado en una tienda de este tipo, no digo que no lo haya, pero en lo que a mi país respecta, la respuesta es simple y contundente: ¡No lo hay!.

Un mecánico de bicicletas capacitado sabe qué buscar y es capaz de detectar los problemas de ensamblaje provenientes de fábrica que deben corregirse, así como debe garantizar un montaje final adecuado.

Posiblemente tú seas uno de aquellos que argumenta que ensamblar una bicicleta no es más difícil que ensamblar esa mesa de plástico para el jardín que compraste en tu tienda de autoservicio, pero déjame recordarte que una mesa inestable cuando mucho traerá que este bailando una de sus patas y no pase de que se derrame tu bebida favorita, pero una bicicleta mal ensamblada, te acarreará muchos más problemas que probablemente lleguen a ocasionarte lesiones graves.

Incluso si no hay problemas de seguridad en lo absoluto, un montaje deficiente puede significar transmisiones incorrectamente ajustadas, neumáticos desinflados, ruedas traseras mal alineadas y propensas a daños, y otros problemas que acortarán la vida útil de tu bicicleta.

Piezas de mala calidad

Los componentes de una bicicleta son increíblemente importantes y no sólo por la durabilidad de éstos, sino incluso para tu seguridad.

Las bicicletas baratas que se venden en las tiendas de autoservicio no solo sufren problemas de rendimiento. Ya que debido a su bajo costo, los componentes o piezas son inferiores en cuanto a calidad, funcionamiento y durabilidad, pero también hay algunos problemas de seguridad bastante fundamentales que deben tenerse en cuenta.

Por ejemplo los frenos de las bicicletas baratas, éstos siempre presentan el problema de que no frenan, incluso si las bicis de tu supermercado se han configurado correctamente, sus frenos no serán tan eficaces como los de una bicicleta de calidad que ha sido bien armada.

Y ni qué decir de los cambios de una bicicleta de tienda de autoservicio, lo más habitual es que no sirvan y sin importar quién los ajuste, siempre los traerás desajustado y por ende inútiles para facilitarte el pedaleo.

La misma talla de bicicleta no sirve para todos

Como ya he mencionado las tiendas departamentales tienen una capacidad de adquirir grandes cantidades de mercancías e incluso son aptas para comprar toda la producción de un artículo, pues en lo que a bicicletas respecta esta regla es la misma.

Estas tiendas no compra bicicletas de calidad sino que compra la que está a su alcance, y generalmente son bicicletas que se producen en una sola talla: para adulto o para niño. De hecho es tan su desconocimiento del mercado de la bicicleta que clasifican sus bicicletas para exponerlas al público por el diámetro de su rueda y no por el tamaño del cuadro.

La idea de que las bicicletas deben ser fabricadas en diferentes tamaños de cuadros no es una idea convertida, pues responden a las necesidades anatómicas del ciclista. Y así deben ser vendidas.

La tienda no cuenta con personal especializado en bicicletas

Al igual que el personal que arma una bicicleta en un supermercado para su exhibición, los empleados de planta en la mayoría de las tiendas departamentales son multifunción, es decir hacen de todo y dónde se les necesite: desde revisar precios, apilar mercancías o ayudar a ese viejecillo a alcanzar algún producto de los entrepaños más alto de los exhibidores.

La mayoría de estos empleados no sabe realmente sobre bicicletas. Gran parte del tiempo, no podrán ayudar al comprador a seleccionar la bicicleta adecuada a sus necesidades o responder preguntas sobre bicicletas.

En la mayoría de los casos, esta es una verdad realmente triste. El hecho de que estén trabajando en el departamento de bicicletas hoy, no significa que durante los últimos 6 meses no estuvieron trabajando despachando la charcutería ¿Es realmente a quién quieres que te esté dando consejos sobre bicicletas?

Olvídate de un servicio adecuado

Todas las bicicletas nuevas necesitan de servicio y ajuste. Prácticamente todas las tiendas de bicicletas ofrecen al menos un ajuste gratuito para las bicicletas nuevas que se venden allí (algunas ofrecen planes de servicio más largos, de forma gratuita o con un pago especial). Pero ninguna tienda departamental tiene un departamento de servicio para sus bicicletas, por lo que terminarás llevándola a una tienda especializada en bicicletas para su reparación de todos modos, donde pagarás una suma por la mano de obra para arreglar todo lo que no se atornillo correctamente o se ajustó incorrectamente desde el principio.

Y las posibles refacciones son aún más difíciles de comprar. Encontrar piezas de repuesto para bicicletas de gran consumo como son las de los supermercados puede ser increíblemente difícil, ya que no están diseñadas teniendo en cuenta la capacidad de servicio.

La garantía apesta

No sé tú, pero yo he intentado hacer válida la garantía de un ventilador defectuoso que compré en alguna ocasión en el supermercado cercano a mi casa. Fue un desastre el intentarlo, ya que después de varias vueltas a la tienda en cuestión no me cambiaron nada, ni me devolvieron mi dinero, en su lugar me dieron una dirección en otro Estado -como a unos 90km de mi lugar de residencia- para que ahí me hicieran valida la garantía.

Bueno, no te quiero abrumar con la historia, pero el resumen fue que no tenían más de esos ventiladores ya que la cadena departamental adquirió todos para sus tiendas y lo más que pudieron hacer por mí en esa ocasión, fue darme un vale por el costo para que comprara otro en la misma cadena de tiendas de autoservicio, pero ¿cómo, si ya no tenían en existencia?, terminé comprando cosas que no necesitaba sólo para no “perder” mi dinero.

Ahora imagina ¿qué pasaría si tuvieras que hacer valida la garantía de una bicicleta adquirida en un supermercado? Para empezar, serás tú el que deba cubrir los gastos de transporte de tu bicicleta –generalmente con el fabricante- para hacer válida la garantía. En cambio en las tiendas especializadas por lo general son minoristas autorizados con centros de servicio de garantía designados, lo que significa que gestionarán las reclamaciones que resulten por ti.

Al final no son las más baratas

“En la vida, obtienes lo que pagas”. Nunca fue este viejo adagio más cierto que cuando se trata de bicicletas. Y si en primer lugar pretendes comprar la bicicleta en un supermercado porque son más baratas que en la tienda de bicicletas recuerda esto.

Como muchos sabemos, las tiendas departamentales son un éxito porque lo suyo es un ganar ganar.

Sí, ellas no van a dejar de ganar dinero para darte a ti una bicicleta de calidad. Es cierto que puedes comprar una bicicleta para adulto en un supermercado por 4,000 pesos mexicanos (unos 220 dólares americanos), pero como ya hemos visto esa bicicleta tendrá en el mejor de los casos un cuadro someramente resistente.

Así que olvídate que los componentes como los frenos sean los adecuados, incluso que sirvan para realizar su función; entonces, a esos 4000 pesos, comienza a sumarle el costo de comprar un sistema de frenos por separado y unos pedales que no se rompan al primer banquetazo, y las llantas y las velocidades, y así hasta tener una bicicleta que realmente funcione para lo que la necesitas. Pues resulta que gastarás lo mismo o más que si compras una bicicleta con buenos componentes desde un principio en una tienda especializada.