A finales del siglo 19, en estados unidos la bicicleta había alcanzado una popularidad inimaginable. Simplemente en el año de 1897 en estados unidos se vendió una bici por cada 30 habitantes. Todos querían una.

Aquel invento que en un principio fue el nuevo juguete para el hombre se convirtió en una herramienta capaz de empoderar a la mujer de manera personal y política.
La bicicleta contribuyo de manera importante para romper varios paradigmas de aquella época. A tal grado que se convirtió en un símbolo de libertad para los diferentes movimientos que buscaban la igualdad para mujeres y hombres.

Fuente: Sheila Hanlon

Fuente: Sheila Hanlon

En primer lugar, la bicicleta permitió a la mujer liberarse de la dependencia del hombre para poder viajar. Las mujeres ahora podían recorrer mayores distancias en un medio de transporte individual.

Las mujeres que ahora se transportaban en bicicleta tuvieron que encontrar una alternativa a la vestimenta que durante años había mantenido los cuerpos incómodamente cubiertos con vestidos bastante pesados.

En una entrevista para el New York World de 1896 Susan B. Anthony dijo: “La bicicleta ha hecho más por la emancipación de la mujer que cualquier otra cosa en el mundo”.

En México la bicicleta sigue escribiendo su historia. Decidimos preguntarle a algunas de nuestras amigas que ha representado para ellas la bicicleta, algunas de las dificultades y como se puede fomentar más el uso de la bici. A continuación les compartimos sus respuestas:

¿Cómo vez la situación actual de la mujer mexicana en relación a la bicicleta?

Nohemi: Para las mujeres puede implicar un cambio al entorno cultural en el que vivimos, subirte sobre dos ruedas significa libertad, actitud y consciencia. La bicicleta aporta la seguridad de poder viajar en un transporte económico y seguro sin limitaciones de vagones o espacios destinados. La libertad de poder vestir como quieras sin tener que preocuparte de toqueteos o miradas lascivas por el contacto inminente que significa el transporte publico.

Felina: Creo que la mujer que se sube en la bicicleta para transportarse sin depender de nada más es equiparable a las primeras mujeres en usar pantalón, a las primeras en fumar, a las primeras en votar, romper paradigmas mientras cruzamos las calles.

Laura: Las ventajas son muchas más que las desventajas. Lo único que puede hacer desaparecer los prejuicios que se tiene sobre su uso, es dar la primer pedaleada para comprobar no sólo que es posible, sino que es una experiencia que ningún otro medio de transporte de ofrece.

Ciclismo urbano
Foto: Bilobicles

¿Qué barreras enfrentan las mujeres para adoptar la bicicleta como medio de transporte?

Jany: El estereotipo que predomina, el miedo a salir a las calles y la falta de cultura de respeto entre todos los que ocupamos las calles, así como la poca infraestructura e información que hay para las bicicletas. No hay biciestacionamientos en ningún lado, lo cual te obliga a amarrarla como Dios te dé a entender a cualquier poste, reja, árbol, etc. Luego te reclaman y te dicen que ahí no se puede dejar tu hermosa bici.

Elideth: Un tema de prejuicios, el famoso “que dirán” “es de pobres” “es de nacos”, es un tema individual pero que esta precondicionado por la cultura y educación. He ahí la importancia y relevancia de grupos como Insolente. Llegan a romper con esos prejuicios. Las nuevas generaciones serán las más beneficiadas, sin darse cuenta se rompen estos paradigmas, con el simple hecho de verlo y cuestionarlo, estas formas de concebir el transporte.

Libier: La principal barrera según yo es el respeto, más allá del respeto al otro, el respeto a convivir en un espacio público que es de todos. Pienso que una gran barrera es la falta de seguridad a la que se exponen las mujeres en los diferentes medios de transporte. Desde la percepción de que las mujeres al volante son un peligro, hasta la agresión verbal (en el mejor de los casos) o física a la que nos enfrentamos en el transporte público, predisponen. Obviamente una chica ya no quiere enfrentarse a descubrir nuevas malas experiencias y prefiere ahorrarse el disgusto. Sin embargo, las sorpresas que la bicicleta nos regala al adoptarla como nuestro principal medio, superan por mucho las barreras de cualquier otro transporte.

Joven city bike
Foto: Javier Hidalgo

¿Cómo se puede fomentar el uso de la bicicleta en México?

Berenice: Con el ejemplo.
Porque llamas la atención: ¿No le dará miedo? ¿Se divierte? ¿Se ahorra tiempo? ¿Es seguro?
Porque sensibilizas: se vuelve algo común, normal y cotidiano.
Porque funciona: ahorras tiempo, sin estrés, beneficia a tu salud física y mental.
Como sociedad, la actitud que te cargas, termina siendo una influencia a tu entorno. ¡Andar en bici me parece una invitación por sí sola a la libertad de moverte, en este caso, en una de las ciudades más pobladas del mundo!

Pau: Es evidente que el transporte público es un martirio para la mujer. Entre los empujones, agresiones físicas o sexuales y asaltos a los que nos exponemos. Muchas se resignan al pésimo servicio público de transporte, porque otra opción es aspirar a un transporte individual que te proteja de todo. Esta ilusión nos la da el auto, aún cuando muchas no tenemos acceso a comprar un auto y sobretodo a mantener el gasto que representa. Ahí es dónde mucha gente comparte esta ilusión, llenando la ciudad de coches con una sola persona abordo, además de la contaminación, ruido y sobre todo el tráfico al que se condenan.

Sensibilizar a la gente acerca de que existe otro transporte individual, más rápido, compacto y gratuito, que además te ayuda a mejorar la salud y cuidar el cuerpo, es el primer paso. Hacerles saber que no es la única opción, que se pueden combinar. Para la mujer en especial, es importante el efecto que genera, porque la bicicleta otorga un nivel de independencia, que se traslada a otros planos de la vida.

Laura: Fomentándolo en todas las áreas, desde el ciclismo urbano, de ruta, montaña, etc. pero sobre todo generando confianza, difundiendo el uso de la bici y apoyando a quienes tienen ganas, pero les da miedo. Empezar con cosas suaves, tipo Paseo de Todos y ya que cada quien vaya agarrado su bici para llegar al trabajo, escuela, etc.

Una típica mamá argentina en Mendoza.
Foto: Valentina Valdovina

Como pueden darse cuenta la libertad sigue siendo la principal bondad de la bicicleta. Mujeres, hombres, sin importar la edad son contagiados por ella.
Es importante hacer énfasis en que la principal barrera que enfrenta la bicicleta es la falta de seguridad.
Una solución es salir a la calle. Entre más ciclistas circulemos por la ciudad las calles se vuelven más seguras. Exijamos nuestro derecho a la seguridad. Exijamos nuestro derecho a respirar aire puro. Mujeres, sigan difundiendo el uso de la bicicleta. Queremos ver cada vez más mujeres rodando en la ciudad. ¡Mujeres, sin ustedes no hay cambio!