¿Vives muy lejos de tu trabajo y usas transporte público? ¿Cómo te transportas? Vivo en Boston, y en mi caso llegar a mi oficina me toma alrededor de una hora. Camino diez minutos, tomo el metro y después el autobús. Otra opción que tengo es llegar a la estación del metro en bicicleta y subirla conmigo, y en vez de tomar el autobús pedalear hasta mi oficina. Tengo compañeros de trabajo que llegan de lugares más lejanos, que además de hacer el mismo trayecto que yo hago, toman el tren. Esto es intermodalidad, un sistema de transporte público que ofrece la integración de varios medios para trasladarnos, por ejemplo en autobús, metro, tren y bicicleta.

Integración de modos de transporte

Foto: Daan Kloeg

La clave de la intermodalidad es la integración entre cada uno de los modos de transporte. Así, los usuarios eligen, según sus necesidades, cómo hacer cada recorrido. La integración en una sola red permite viajar de manera segura, cómoda, y eficiente. Regresando al ejemplo de mi trayecto al trabajo ¿qué pasaría si la estación del metro no me dejara cerca de mi parada de autobús, y tuviera que caminar grandes distancias por vialidades inseguras? Si este fuera el caso, tal vez preferiría tomar sólo autobuses para ir a trabajar y tardaría mucho más tiempo en llegar. ¿O si no pudiera subir mi bici al metro? Definitivamente no andaría en bici entre semana. Cuando el sistema está desconectado entre sí, no existe intermodalidad y resulta menos atractivo usar distintos medios de transporte. Por eso, la articulación de los sistemas es pieza clave, pues un sistema alimenta a otro.

Ventajas de la Intermodalidad

Foto: Mike Dotta

En resumen, combinar medios de transporte nos permite aprovechar lo mejor de cada medio. Ya sea que elijas alguno por necesidad, pues no hay línea directa a nuestro destino. O tal vez lo elijas por eficiencia, al permitirnos llegar mas rápido. ¿No quieres trasbordar? Está bien, no todos nuestros trayectos deben hacerse de forma intermodal. Los usuarios tenemos la última palabra en decidir cómo trasladarnos. Lo ideal es eso, que tengamos autonomía, y podamos elegir cómo movernos por nuestra ciudad. Es parte del propósito de la movilidad urbana sostenible: ofrecernos el medio de transporte más adecuado para reducir el consumo de energía, contaminación, costes, y congestión.

Jerarquía del uso de la vía pública

Imagen: SSP CDMX

Como ves, la intermodalidad no sólo se enfoca en resolver la movilidad per se, y desincentivar el uso del automóvil. También incide en la problemática ambiental y social. Contribuye a que se reduzca la contaminación del aire y al hacer que haya menos congestionamiento. Además disminuye nuestros niveles de estrés. Aún mejor, nos da la oportunidad de integrar la movilidad activa (desplazamiento por medios no motorizados, por ejemplo a pie o en bicicleta) e incluir el uso de la bicicleta o algo de caminata en nuestros trayectos. Por ello, es imprescindible que se prioritise al peatón como principal usuario de las vías públicas.

Hay que recordar que quienes habitamos las ciudades somos seres humanos, personas con el derecho de disfrutar el libre transito en nuestra ciudad de forma segura. Es por eso, que la base de la Pirámide de Jerarquía de Movilidad Urbana le da prioridad al peatón y después al ciclista, pues además de ser los modos más sustentables, también son los más vulnerables cuando suceden percances viales. ¿Te suena, prioridad a peatones y ciclistas? Tal vez sí, pues ha sido tendencia como buena practica sustentable en muchas ciudades alrededor del mundo, que cuentan con calles peatonales libres de automóviles. En América Latina, el día sin automóvil o los paseos domínales en algunas ciudades también están cobrando relevancia, al demostrar que al ofrecer espacios públicos libres de carros, la gente hace uso de ellos de una manera inclusiva, segura, y saludable.

Rol de la bicicleta

Seamos realistas, el transporte público no llega a muchos lugares, por lo que la combinación de modos usando la bicicleta propia o compartida es ideal. El reto es que los ciclistas tengamos las facilidades para trasbordar junto con nuestra bicicleta o para dejarlas en las estaciones del tren en estacionamientos seguros. Sé que algunos no tienen esta necesidad, y simplemente pedalean a todos lados. Sin embargo, debido a las largas distancias que tenemos que recorrer, otros no lo podemos hacer. En la Unión Europea por ejemplo, la combinación entre bicicleta y tren es ideal para moverse entre largas distancias.

Rol de los operadores del transporte y autoridades

Potenciar una red integrada, incentivar su uso y reducir las incomodidades de los transbordos es pieza clave para impulsar la intermodalidad. Si no hay estaciones o paradas de transporte público cerca de tu casa, si tienes que esperar mucho en la calle, si para cambiar de transporte tienes que caminar grandes distancias, ¿harías tu transporte de forma intermodal? Tal vez no… Por esta razón, mucha gente opta por el uso del automóvil, modo único que te lleva de puerta a puerta de origen a destino.

Un servicio digno y de calidad, una buena cobertura y proximidad, e infraestructura para transbordar hace que los viajes sean mas eficaces. Además de eso, integrar tarifas (boletos/billetes combinados autobús-tren), ofrecer información de manera conjunta y no fragmentada son acciones que necesitan la coordinación de nuestras autoridades y de los entes que administran el transporte. Un sistema que integre todos los modos de transporte requiere inversión, gestión de suelo, infraestructura, soporte técnico y voluntad política. Si, se requiere mucho más que ciudadanas y ciudadanos como tú y como yo con el deseo de trasladarnos de forma sustentable. ¿En tu ciudad, existe la movilidad intermodal?