Las bicicletas de ruta con llantas delgadas, peso mínimo y una geometría aerodinámica están concebidas para recorrer largas distancias a gran velocidad. Algunas de las características de las bicicletas de ruta no las hacen las más adecuadas para la ciudad. Sin embargo, con unas pequeñas modificaciones puedes convertir tu bicicleta de ruta en toda una bici para la ciudad.

Si apenas vas a comprar tu bicicleta de ruta y la vas a usar como bici urbana te sugiero que tengas en consideración los siguientes consejos antes de comprar. En muchas tiendas tienes la opción de personalizar tu bicicleta y es preferible que salga de la tienda lista para la ciudad.

Luces

Una característica esencial para toda bicicleta de ciudad es un buen juego de luces. Tanto la luz delantera, como trasera son importantes para mantenernos visibles, especialmente durante la noche y días nublados. ¡No basta con usar reflejantes! Más que alumbrar el camino, el propósito de las luces en la bicicleta es facilitar que otros vehículos, incluyendo otros ciclistas, y peatones nos puedan ver con a una distancia razonable.

Wilier Alp d'Huez
Foto: Mike Warren

Rodado

Las bicicletas de ruta están diseñadas para rodar en la carretera. Utilizan un rodado delgado que busca minimizar el área de contacto entre la bicicleta y el suelo. Especialmente las bicicletas viejitas utilizaban rodados muy delgados (25mm). La desventaja de utilizar unas ruedas tan delgadas en la ciudad es que son más rígidas y pudieran resultar incomodas en una ciudad con baches, empedrados, topes y demás. Al usar cubiertas tan delgadas se reduce la protección del rin en caso de algún golpe.
Si le vas a dar un uso urbano a tu bicicleta lo más recomendable es usar una llanta o cubierta con un ancho mínimo de 28mm. Recuerda que un rin puede soportar cierto rango de anchos de cubierta. Lo que tienes que cuidar es que una cubierta más grande no vaya a interferir con los frenos o el mismo cuadro de tu bicicleta.

Llanta bicicleta de ruta

Saplicaderas

Las salpicaduras son un aditamento indispensable para toda bicicleta que se va a usar como medio de transporte. Hasta en temporada de secas podemos encontrar charcos en nuestro camino. Nadie quiere llegar al trabajo con la espalda sucia. La mejor solución a este problema es equipar nuestra bicicleta con un buen par de salpicaderas. Si el uso de tu bicicleta será meramente urbano lo ideal es instalar unas fijas. Alternativamente podrás encontrar salpicaderas quita – pon que podrás montar para rodar durante la temporada de lluvia y quitarlas cuando no las necesites.

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Bicicleta de ruta con salpicaderas fijas.

Foto: al_blake

Bicicleta con salpicadera temporal

Bicicleta de ruta con salpicadera quita – pon trasera.

Portabultos

Instalar un portabultos multiplicará la versatilidad de tu bicicleta. El portabultos nos facilita transportar carga en la bicicleta. Además, equipada con alforjas ya no tendrás que pedalear con una mochila y llegar al tu destino tan sudado.
Antes de comprar un portabultos es importante echarle un ojo al cuadro de tu bici. Muchos cuadros vienen equipados con ojales específicamente diseñados para instalar accesorios como parrillas y portabultos. Si tu cuadro no los tiene habrá que buscar un portabultos que cuente con aditamentos para sujetarse a un cuadro sin ojales a través de otros mecanismos.

La Cruz Custom Commuter

Bicicleta de Ruta con portabultos sujeto con abrazaderas (P-Clamps).

Foto: Sam Ley

Geometría

Como ya se menciono, las bicicletas de ruta están diseñadas para la velocidad. Por tal razón su geometría busca que el ciclista adopte una postura más aerodinámica. Para un uso urbano, esta postura pude resultar un poco incomoda por varias razones:

  • Reduce la movilidad de la cabeza.
  • Puede resultar cansada, especialmente en la zona lumbar.
  • Reduce la visibilidad del ciclista.
  • Hace al ciclista menos visible entre el tráfico.
  • Es difícil girar en ángulos cerrados.

Una posible solución es cambiar el tipo de manubrio. Si elegiste una bicicleta de ruta, por su look deportivo, tal vez ésta no sea la mejor opción. Existen una gama de manubrios que te permiten una mejor maniobrabilidad en ángulos reducidos, además de que permiten una postura más erguida.

Peugeot PH8-M
Foto: SirPecanGum

Otra posibilidad es el cambio de la potencia de tu bicicleta. Existen dos tipos, roscadas y no roscadas.
Las potencias roscadas se insertan dentro del tubo de dirección de la tijera. Y se sujetan por medio de un sistema que se expande al apretar el tornillo en su parte superior. Si tu bicicleta utiliza este tipo de potencia, fácilmente puedes sustituirla por una más alta y así conseguir una postura más erguida sin necesidad de cambiar el manubrio de la bicicleta.
En este caso tendrás que considerar diámetro interior del tubo de dirección de la tijera y el diámetro exterior del manubrio.

Nitto Dynamic 9

Ejemplo de potencia roscada.

Foto: Steven Benes

Por otro lado, las potencias no roscadas abrazan el tubo de la tijera. Por esta razón, la altura que le podemos dar está limitada por la longitud del tubo de dirección. En ocasiones el tubo de dirección se deja un poco sobrado a fin de que uno pueda subir y bajar la altura de la potencia con el uso de espaciadores.
En el caso de las potencias no roscadas hay que considerar el diámetro exterior del tubo de dirección y del manubrio.

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Ejemplo de potencia sin rosca con espaciadores.

Foto: WickedVT

Si quieres aun más flexibilidad podrás buscar una potencia ajustable comunes en las bicicletas híbridas y de ciclo turismo. Estas potencias permiten ajustar el ángulo. Al variar su ángulo también varia la altura del manubrio. Puedes encontrar potencias ajustables con rosca y sin rosca.

Frenos

Esta última modificación puede que resulte un poco caprichosa. Hace ya algunos años, varios modelos de bicicletas de ruta utilizaban unas palancas de frenos duales. Éstas permitían controlar los frenos mientras estabas sujetando el manubrio tanto de su parte curva como de su parte recta. Así uno podía pedalear con una postura erguida y mantener los dedos en las palancas, listos para frenar. Las bicicletas más nuevas dejaron de usar este sistema, que personalmente considero bastante recomendable para una bicicleta urbana. Es difícil encontrar este tipo de palancas, más no imposible.

Freno bicicleta de ruta.

Ejemplo de un sistema de frenos para bici de ruta con palanca doble.

Éstas son sólo recomendaciones que pueden optimizar el desempeño de una bicicleta de ruta con un uso urbano. Recuerda que lo más importante es que tú te sientas a gusto en tu bicicleta. Antes de comprar cualquier pieza o refacción lo mejor es probar si es compatible con tu bicicleta.