Hoy en día la mayoría de las bicicletas tienen por lo menos tres velocidades. El utilizarlas de manera adecuada hace que cada pedaleada sea más eficiente, además de que prolonga la vida útil de la cadena y de tus rodillas. A continuación te explicamos como usar los cambios de tu bicicleta correctamente.

Función de las velocidades

Los cambios de nuestra bici nos permiten subir colinas, arrancar y acelerar de la manera más eficiente posible. Sin importar el número de velocidades o el tipo de cambios con los que esté equipada nuestra bicicleta su objetivo es permitirnos mantener una misma cadencia en diferentes condiciones.

La cadencia se refiere al número de revoluciones por minuto con la que pedaleamos. Una cadencia adecuada para un ciclista urbano puede ser entre 60 a 80 rpm. Esto quiere decir que para lograr una rodada eficiente deberás mantener un ritmo de una pedaleada por segundo.

El mecanismo

La mayoría de los cambios que encontramos en el mercado utilizan desviadores para engranar la cadena en los diferentes platos y piñones de la bicicleta.

 

Existe otro tipo de cambios internos los cuales contienen un reductor de velocidad en la masa trasera de la bicicleta. Este tipo de cambio puede combinarse con cambios con desviador. Por ejemplo las bicicletas plegables Brompton de 6 velocidades, la cual combina tres velocidades internas y dos piñones.

Una maza con 3 velocidades internas y dos piñones nos dan 6 velocidades.

Los mandos

La selección de velocidades se logra a través del control de la tensión de chicotes conectados a los desviadores o cadena indicadora (cambios internos) por medio de los mandos. Existen dos tipos principales de mandos, las palancas y cambios de puño. En la actualidad las bicicletas tienen los mandos instalados en el manubrio. Bicicletas más antiguas, especialmente de ruta, traían las palancas instaladas en el tubo inferior del cuadro.

Cambios de fricción o indexados

Cambios de fricción
Éste es un mecanismo de movimiento continuo, en el que el o la ciclista tiene que regular el movimiento para seleccionar el piñón o el plato deseado.

Cambios indexados
A diferencia de los cambios de fricción en este mecanismo la palanca tiene posiciones fijas en las que cada una corresponde a un piñón o plato.

La combinación correcta

De manera general entre más pequeño sea el plato y más grande sea el piñón el pedaleo es más suave. En una velocidad baja o suave la rueda trasera recorre menos distancia por cada revolución del plato. Este tipo de combinaciones es útil para arrancar de manera eficiente o subir colinas.

Diagrama 1: Combinación de plato chico y piñón grande. La rueda trasera recorre menos distancia por cada pedaleada.

De manera contraria entre más grande sea el plato y más pequeño sea el piñón que utilizamos la rueda trasera recorrerá una mayor distancia por cada revolución del plato. A una combinación de este tipo se le llama velocidad alta o dura y se reserva para cuando se va a gran velocidad.

Diagrama 2: Con una combinación de plato grande y piñón chico la rueda trasera recorre más distancia por cada pedaleada.

Hay que evitar la combinación de plato grande con piñón grande y plato chico con piñón chico. Estas combinaciones hacen que la cadena trabaje a un ángulo extremo, que es poco eficiente y que agudiza el desgaste en los dientes. Además de que puede existir un roce entre la cadena y el desviador delantero.

Jugando con los cambios

Uno de los errores más comunes en personas que apenas se inician en el mundo de la bicicleta es arrancar en una velocidad alta. Cuando se arranca en una velocidad alta se tiene que aplicar demasiada fuerza para que la rueda comience a girar.

Lo ideal es arrancar en una velocidad baja que te permita poner la rueda en movimiento aplicando poca fuerza al pedal. Una vez que estés en movimiento puedes ir cambiando de velocidad según sea necesario.

En la ciudad las velocidades más usadas son las medias. Poniendo como ejemplo una bicicleta con 3 platos y 7 piñones estas combinaciones serían:

Al rodar por terrenos lisos, bajadas, o con el viento a tu favor será necesario cambiar a velocidades altas, avanzando más a cada pedaleada. Esto te permitirá generar una mayor velocidad manteniendo la cadencia.

Como ciclistas urbanos somos dependientes de las condiciones del tráfico y debemos respetar los señalamientos. Esto significa que tendrás que disminuir de velocidad y llegar a un alto total en un momento determinado. En estos casos es conveniente anticipar el cambio de velocidad. Por ejemplo, si el semáforo cambia a rojo, antes de frenar totalmente se recomienda cambiar a una velocidad baja para poder arrancar de manera eficiente cuando la luz cambie a verde.

En algún punto de la ciudad encontrarás alguna pendiente. En estos casos hay que cambiar a una velocidad baja o suave antes de que el pedaleo se torne pesado. Recuerda que hay que mantener la cadencia en todo momento. Si la pendiente es ligera bastara con jugar con los piñones. Por otro lado, si la pendiente es bastante pronunciada lo ideal es cambiar al plato más chico para después comenzar a jugar con los piñones hasta encontrar la combinación que te permita mantener una cadencia adecuada.

En un principio puede resultar confuso el tener tantas combinaciones posibles en la bicicleta. Si estas interesado en entrar más a detalle en el funcionamiento de las velocidades de tu bicicleta te recomiendo que leas la impactante verdad sobre las velocidades de tu bicicleta.

La mejor manera de entender como funcionan nuestros cambios es experimentando. Una manera bastante sencilla de identificar una mala combinación plato-piñón es el oído. Si escuchas que la cadena esta haciendo mucho ruido es una indicación de que la cadena está trabajando con un ángulo muy forzado. ¡Recuerda que cada bici es diferente, así que a rodar!