¿Puedes imaginar una forma de ejercitarte que sea económica, no demande hacerle espacio en tu agenda y donde el esfuerzo no se sienta como tal? Esto no es un infomercial ni estoy ofreciendo productos milagrosos. Se trata del ciclismo urbano, una opción al alcance de tu mano. O, bueno, de tus pies.

Bajar de peso no es un castigo

No hay secretos para perder peso. Sólo existen dos formas, científicamente comprobadas, de hacerlo:

    • Ingerir menos calorías
    • Aumentar nuestra actividad física

Ambos caminos son complementarios, pues buscan que nuestro cuerpo utilice la “reserva de energía” (o sea, la grasa corporal) que no nos deja cerrar el pantalón.
La mejor opción para consumir menos calorías es acudir con un especialista en nutrición que, además darte una dieta personalizada, te oriente para “reaprender” formas saludables de comer. Y hasta aquí, todo bien.

El problema llega cuando toca hablar de aumentar la actividad física. A pesar de que existen un sinfín de opciones, la gran mayoría no son compatibles con tus horarios de trabajo o escuela, tu personalidad, intereses o incluso presupuesto. De lo contrario muy probablemente ya lo habrías hecho. Muchas actividades físicas parecen un castigo, donde lo que quema calorías es el sufrimiento, no el ejercicio. Pero las cosas no tienen por qué ser así. Ir en bici a tu trabajo o escuela, al súper y a cualquier otro lado, puede convertirse en la actividad física de bajo impacto ideal para bajar de peso sin alterar demasiado tu rutina, desembolsar mucho dinero o convivir con personas que se toman selfies entre serie y serie de ejercicios.

No es magia, es ciclismo urbano

Pareja en bicicleta
El simple hecho de leer este artículo está haciendo que quemes calorías. Desafortunadamente, no las suficientes para perder una talla. Lo mismo ocurre cuando realizas tus trayectos diarios en auto. En cada uno estás quemando calorías, pero no las suficientes. Esto cambia drásticamente si viajas en bicicleta en vez de usar el automóvil o el transporte público.

Ahora, bajar de peso viajando en bici no es magia. Pedalear solamente un par de días no es suficiente. Requiere, como todas lo que da frutos, de constancia. Sin embargo, por su naturaleza, es una actividad placentera que no se siente como “hacer ejercicio”. A final de cuentas, no estás atrapado en un cuarto haciendo actividades repetitivas, sino que estás allá afuera, haciendo tu vida y reconectándote con tu ciudad.

Consejos para hackear tus trayectos diarios

Resumiendo, hacer tus trayectos diarios en bici es un forma divertida de bajar de peso. Sin embargo, requiere volverse un hábito. Para lograrlo, te comparto cinco trucos que pueden ayudarte:

1. Comienza poco a poco

Proponerte ir diario en bicicleta de la noche a la mañana, especialmente si eres principiante, puede terminar agotándote y convirtiéndose en algo poco placentero. Como todo aquello que no nos gusta, puede terminar relegado. Para evitarlo, comienza poco a poco. Proponte primero ir uno o dos días en bici. Conforme tu resistencia física y confianza aumenten, será más fácil dar el paso a tres, a toda la semana laboral e incluso a distancias más largas en tus tiempos libres o fines de semana.

2. Expande gradualmente tus trayectos

Ciclista urbano
La hora de salida de la oficina o la escuela son ideales para tomar rutas cada vez más largas de camino a casa. Desvíate para ir al súper o por el placer de conocer nuevas rutas y barrios. Entre más tiempo pedalees, ¡más calorías quemarás!

3. Comparte la experiencia

¿Alguien más hace trayectos similares? Entonces comienza la labor de “evangelización” en el ciclismo. Rodar en compañía no sólo es más seguro y divertido, ¡también afianza tus hábitos! Otra opción es investigar si las organizaciones ciclistas de tu ciudad tienen rodadas o paseos. La experiencia de viajar en grupo es única y, generalmente, están dispuestos a recibir “ciclocuriosos”.

4. Descarga algún app para medir tus trayectos

App para ciclismo
Muchas y muchos runners publican cuántos kilómetros corren en cada salida, ¿por qué no compartir tus trayectos con tus amistades? No es un asunto de vanidad. Es una forma de automotivarte. Conocer con una app cuánto recorriste despierta tu yo competitivo y te ayuda a querer ir por más kilómetros en menos tiempo o a llegar más lejos semana a semana.

5. ¡Disfruta!

En poco tiempo notaras que pedalear a todos lados te resulta tan natural como mirar una serie, checar tus redes sociales al despertar o leer un libro en el baño. Presta atención a los placeres que ofrece el ciclismo urbano; como conocer mejor tu ciudad o disfrutar el clima –¡incluso de la lluvia, aunque no lo creas! Recuerda, lo importante es el camino, no la meta.

bici cruiser

Ojalá que después de estos consejos la idea de usar la bici para bajar esos kilos de más comience a dar vueltas en tu cabeza. Con un poco de constancia, mantenerte en forma se convertirá en parte integral de tu vida diaria.