No es raro que como ciclista hayas cruzado camino con un perro agresivo. Idealmente todas y todos quienes tenemos perros deberíamos tener la responsabilidad de entrenar y mantener a nuestras mascotas en un lugar seguro. Por desgracia, esta no es siempre la situación y no es inusual encontrarse con algún perro agresivo o inclusive salvaje en el camino. Por eso en esta ocasión queremos compartirte algunos consejos prácticos que te ayudarán a prevenir un ataque de un perro al ir en tu bicicleta.

¿Por qué atacan algunos perros?


Antes de comenzar es importante entender la razón por la que puede suceder la agresión. En muchas ocasiones, el ataque puede ser resultado del instinto de caza de la mascota. En otros casos puede tratarse de un perro que está cuidando su territorio.

Esto no quiere decir que existan perros que por instinto nos ven como amenaza o como presa. Más bien se trata de un mal hábito que han aprendido. Es un proceso que comienza con un simple ladrido, conforme el perro va sintiendo más confianza progresa a persecuciones y puede escalar hasta convertirse en ataques feroces.

Cómo evitar el ataque

1. Disminuye tu velocidad

En cuanto notes que te aproximas a un perro agresivo mantén la calma, disminuye tu velocidad y prepararte para bajarte de la bicicleta. Lo importante es que el perro no te vea como su presa, por lo tanto el mantener la calma y el control de la situación puede desalentar el ataque.

2. Bájate de la bicicleta y usala como barrera

Si el perro continúa aproximándose bájate de la bici y colócala entre tú y el perro. Camina con calma sin perder al perro de vista. No lo veas directo a los ojos, ya que esto puede ser interpretado como un reto por el animal, más bien mantenlo en tu vista periférica.

3. No intentes escapar


Al menos que vayas en bajada, no intentes escapar. Si vas en terreno plano o en subida el perro te puede alcanzar fácilmente (especialmente si vas con la bici cargada o en caminos no pavimentados). Además de que la huida puede incentivar una persecución, será difícil concentrarte en el camino y en el perro a la vez.

4. Mantén tu espacio y demuestra que tú mandas

Después de haber controlado, y posiblemente reducido el interés del perro en ti, es hora de reclamar tu espacio. La misma bicicleta te ayudará a aparentar mayor tamaño y a controlar tu espacio. En este momento puedes usar voz firme y lenguaje corporal para demostrar que estás en control de la situación y que no representas una amenaza.

6. Dale algo que morder


En la mayoría de los casos, los pasos anteriores deberían ser suficientes para desincentivar la agresión. No obstante, si el perro aun quiere morder, dale algo que morder y prepárate para defenderte. Puedes usar algún suéter, la bomba de aire o cualquier otro objeto que pueda mantener al perro entretenido. Aprovecha la distracción para retirarte lentamente.

Recuerda que los perros no tienen el instinto natural de atacarnos, lamentablemente existen muchas personas irresponsables que permiten que sus mascotas adopten malos hábitos o inclusive que se conviertan en perros salvajes al abandonarlos. No podemos evitar toparnos con algún perro agresivo, pero sí podemos estar preparados para enfrentar estas situaciones sin salir lastimados nosotros ni lastimar a los animales.

¿Te has visto en alguna situación de este tipo? ¿Cuál fue tu reacción? ¿Qué otro consejo podrías compartirnos para evitar el ataque?