No obstante que en la mayoría de las ciudades al rededor del mundo, las leyes dan la prioridad a los ciclistas urbanos ante los vehículos automotores, recuerda; las leyes no te exentan de un percance o conflicto de tránsito. Sólo la prudencia, atención, buena conducción bajo normas básicas y el sentido común lo pueden hacer posible.

Antes que nada quisiera que tuvieras presente que, aunque es el trabajo de las diversas autoridades de tu ciudad –policía, dependencias gubernamentales encargadas de la movilidad, entre otras-  velar por tu seguridad, desafortunadamente la práctica del día a día, nos ha demostrado que depende casi en su totalidad de ti y de tu responsable y razonado uso de la vía tu seguridad.

Si fuera de otra forma, “las 3,500 personas que fallecen en las avenidas del mundo diariamente, y las decenas de millones de personas que sufren heridas o discapacidades cada año”, no ocurrirían. Siendo que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS): “los niños, los peatones, los ciclistas y los ancianos, son los usuarios con mayores muertes y discapacidades entre sus filas, ocasionados por los siniestros viales”.

Lo que te cuento no es nada nuevo y, seguramente que lo has pensado en más de una ocasión. ¿Qué hacer cuándo has sufrido un incidente de tránsito?

A continuación te presento algunas medidas y consejos que te servirán para hacer frente de la mejor manera posible a altercados y siniestros de tránsito en los que desafortunadamente te veas involucrado, y salvarlos de la mejor manera.

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Antes de que ocurra ¿cómo evitarlos?

Con peatones

No te prestes a altercados con peatones, ellos tienen prioridad sobre ti, y siempre, bajo toda circunstancia, cédeles el paso (aun si invaden tu camino en ciclovías). Recuerda que todos somos peatones en algún momento del día y además ellos son más vulnerables que tú en tu bici.

Con automovilistas

Siempre ten en cuenta que son descuidados por lo que deberás de ser más inteligente y prever sus movimientos; siempre se amable (no te amargues tus traslados en bici y predica con el ejemplo). No reacciones agresivamente, sonríe y sigue tu camino en paz. Dado el caso, y si te es posible, haz ver a la otra persona en que se equivocó o infórmale sobre tus derechos como ciclista.

Si es necesario, haz la denuncia correspondiente con algún agente de tránsito o policía de tu localidad, recuerda, no somos policía para ir dando lecciones y corrigiendo a la gente, déjale ese trabajo a las autoridades.

En la bici

Conduce siempre poniendo atención al camino, así como a tu alrededor, y sobre todo, siempre refleja en tu forma de conducir tu bici seguridad en ti mismo. En calles y avenidas espera siempre lo mejor, pero recuerda siempre estar preparado para lo peor.

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¿Y si ya ocurrió?

Desafortunadamente los seres humanos cometemos errores por naturaleza, sin embargo, éstos no tienen por qué costarnos más que un susto, así que, si no pudiste evitar el incidente, aquí hay algunas recomendaciones para salir lo mejor librado posible.

Identificación o a quién llamar

Lleva siempre contigo documentación que te identifique, así como algún número de teléfono a quién llamar en caso de que tú no lo puedas hacer al sufrir algún siniestro o caída. Hay distintos medios para hacer esto posible, además de una identificación, puedes usar placas de identificación al cuello o del tipo que van a la muñeca, o incluso, anotar tus datos de identificación en tu bici o casco.

El siniestro

En caso de siniestro, mantén la calma, nunca respondas agresivamente, incluso si el enojo se apodera de ti.

Comprueba que te encuentras bien, palpa tus extremidades para cerciorarte que no tienes lesiones de gravedad, si lo necesitas, solicita ayuda a los transeúntes o, de ser posible llama por tu celular a la policía y los servicios de emergencia. Si tu ciudad no cuenta con un número de emergencia tipo 911, investiga los números de los distintos cuerpos de auxilio de tu localidad y mantenlos en la agenda de contactos de tu teléfono.

Siempre anota los nombres y número de placa de los policías que se hagan cargo de tu caso, recuerda que los testigos en estos casos son de suma importancia, pídeles a los transeúntes que hayan presenciado el incidente que te apoyen, también anota sus nombres siempre y cuando te sea posible; toma fotos de todo lo ocurrido para documentar tu argumento.

Lesiones

Si el siniestro fue grave, no permitas que te levanten, ya que las lesiones se pueden agravar con el movimiento. Lo ideal es que esperes a que llegue la atención médica.

En caso de que sea necesario trasladarte a algún centro de atención médica, y si te es posible, cerciórate que la ambulancia no sea “pirata” (hay muchas que interceptan las llamadas radiofónicas de los servicios de emergencia y querrán cobrarte un ojo de la cara por darte el servicio), de serlo y si tus heridas pueden esperar, aguarda a que lleguen los servicios autorizados de emergencia.

Si tú provocaste el accidente

De ser posible llama a un amigo o familiar, mantén la calma, no intentes evadir tu responsabilidad ni te des a la fuga, afronta tu responsabilidad y ayuda en medida de lo posible a que el percance termine de la mejor manera.

Con un automóvil

Lo antes posible llama a un amigo o familiar, solicita la intervención de la policía y los servicios de emergencia.

Si el conductor te presta ayuda, por inocuas que parezcan tus heridas o lesiones, pídele que acudan a un hospital a que te valore un médico,  y siempre pide un parte (reporte) médico donde se especifique la causa de tus lesiones, esto te servirá para comprobar el hecho ante las autoridades y la compañía de seguros.

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¿Qué evitar?

Desconfía ante cualquier prisa o responsabilidad que te quieran imponer, nunca firmes nada hasta no leerlo, evita arreglos por fuera de ley. Recuerda que tienes derecho a no declarar o a hacerlo en presencia de tu abogado o alguna persona que te asesore, NO te pueden obligar a hacerlo.

Daños a la bici

En caso de que el seguro o el conductor se ofrezcan a pagar el daño a tu bici, exige que se te entregue una bici o componentes de igual calidad que el tuyo.

Ten en cuenta que con frecuencia, te encontrarás presionado por agentes de seguros y autoridades, y el automovilista pretenderá que seas tú el que pague los daños. No firmes nada que te comprometa a cubrir los daños hasta que no se dictamine cabalmente de quién ha sido responsabilidad y, siempre busca asesoría legal (abogado).

Para profundizar más en el tema, te recomiendo que visites nuestra sección de seguridad vial, en ella, encontrarás consejos para rodar con seguridad y evitar incidentes de tránsito.

Recuerda que la primera regla para pedalear seguro por la ciudad es prevenir situaciones que te pongan en peligro.