¿Por qué duele tanto el desamor? El amor, como tantas otras experiencias que vivimos, tiene un fuerte impacto sobre nuestras vidas. Cuando el amor es recíproco nos sentimos las personas más felices sobre la faz de la tierra, pero cuando no es correspondido, el desamor nos hace sentir mal, muy mal, incluso físicamente.

Y entonces cabe preguntarse, entre todos los beneficios para la salud que trae consigo el andar en bici ¿también sirve para curar un corazón roto? La ciencia dice que sí.

Todos sabemos que muchas veces las emociones pueden afectar a nuestra salud física: esto se debe a que el dolor es la forma en que el cerebro responde a los problemas –ya sean físicos o emocionales– para intentar solucionarlos y recuperarse lo antes posible. Pero ¿por qué el desamor nos afecta de la manera en que lo hace? ¿Hay una explicación científica a este hecho?

Manifestaciones físicas de un corazón roto

Pues sí, hoy en día, un corazón roto debido a un desencanto emocional, es una condición médica reconocida, ya que físicamente hay cambios químicos en nuestro cuerpo: se segrega adrenalina, metanefrina y serotonina, esto causa una conmoción real en el corazón, que puede llegar a ser similar a un ataque cardíaco. Los síntomas de la misma son similares a los del síndrome coronario agudo: dolor en el pecho, falta de aliento y, en muchos casos, una terrible depresión.

A esta condición se le llama síndrome del corazón roto o cardiopatía de Takotsubo. Suele afectar especialmente a aquellas personas que experimentan un trauma emocional como la muerte de un familiar o ser amado, o una ruptura sentimental, pero también quienes están atravesando por un disgusto lo pueden experimentar. Aunque lo cierto es que con el pasar del tiempo, nadie se libra de un corazón roto por un desamor, pues es parte de la vida misma.

Lo curioso del dolor que produce el desamor es que nuestro cuerpo lo percibe como un dolor físico. El amor activa los mismos centros de recompensa neurológica que drogas como la cocaína, y el desamor puede ser parecido al síndrome de abstinencia que se siente cuando se lleva a cabo un tratamiento para dejar una droga o el alcohol.

Usar la bici para acelerar la curación

Lo bueno de este padecimiento es que tiene solución, y aunque pueda parecer doloroso, tanto física como emocionalmente, los síntomas desaparecen con el tiempo, y tú puedes acelerar este proceso de curación, montando en bici regularmente, obteniendo una serie de ventajas que serán como un bálsamo para tu corazón roto.

Acaba con el desamor

Mientras que todos tenemos diferentes mecanismos de supervivencia para la tristeza provocada por el desamor; algunos aseguran que conseguir una nueva pareja lo más pronto posible -el clásico “un clavo saca otro clavo”-, es lo mejor. Pero el ejercicio como andar en bicicleta es el método más recomendado por los profesionales de la salud para reducir sus síntomas. Así que, si tuviste una pelea con tu ser amado, o de plano se mandaron a volar, no hay nada mejor que desconectarte del mal rato andando en bicicleta.

La producción de endorfinas que la actividad física libera, mitigará la tensión, elevará tu estado de ánimo y ayudará a estabilizar los patrones del sueño que posiblemente se vean interrumpidos por esa preocupación que te ha provocado un corazón roto.

Mejora tu estado de ánimo

Pedalear unos cuantos kilómetros favorece la liberación de endorfinas -unas sustancias químicas que producen sensación de felicidad y euforia en nuestro cerebro-. Estudios han demostrado que la producción de estas sustancias ayuda a aliviar síntomas de depresión aguda.

Otros reportes han encontrado que las personas que se dedican a la actividad física ocasional, en lugar de la competición deportiva, también han experimentado una mejoría en su estado ánimo, además de obtener una sensación de bienestar mental. Así que no es necesario dedicar mucho tiempo al ejercicio- en este caso a andar en bici-, para acceder a los beneficios de un equilibrado estado de ánimo y salud mental.

Vuelve a enamorarte

El andar en bicicleta regularmente, te llevará a verte mejor físicamente, y te hará sentir bien contigo mismo. Andar en bici mejorará la imagen de ti mismo y mejorará tu autoestima. Independientemente del peso, la edad o el sexo, montar en bici puede elevar la percepción positiva del atractivo de uno mismo, y en consecuencia, hacer que te valores más.

A medida que la percepción de ti mismo y tu salud emocional mejoran, tus relaciones sociales también empezarán a mejorar. Esto es debido a que tu autoconfianza aumenta dotándote de mayores oportunidades de acercarte a los demás, y si te gusta salir a rodar en grupo, es fácil que conozcas gente nueva con la cual relacionarte.

Mejor sexo o al menos gozar más de él

Toda esa salud mental de la que hablamos aquí, te dará una renovada confianza en ti mismo, que se traduce en sentirte más cómodo con tu físico y habilidades amatorias.

De acuerdo con estudios, las personas que hacen ejercicio seis o siete días a la semana han encontrado que presentan un deseo sexual superior a la media, o muy por encima de la media. De igual forma se ha comprobado que las mujeres también aumentan su deseo sexual, aunque no tan drásticamente como el de los hombres.

Pero recuerda que si lo que quieres es ser un verdadero casanova o una dama de mil amores, no te excedas en el ejercicio porque eso puede afectarte inversamente a lo que buscas, con 30 minutos al día es suficiente, de acuerdo a los expertos. Incluso 30 minutos de actividad física vigorosa puede hacer que las mujeres sean más susceptibles al deseo sexual.

Entonces si estás sufriendo de un corazón roto, no te quedes en tu casa a llorar por lo que pudo haber sido, deja a un lado la estresante actitud de averiguar por qué no te quieren más, y mejor saca la bici, repara tus sentimientos y en cuanto te sientas mejor piensa en salir con algún grupo de ciclistas a rodar porque seguro que encontrarás al nuevo amor de tu vida.