Quizás algunos de ustedes no viven lejos de su lugar de trabajo y han pensado en irse en bicicleta pero terminan por no hacerlo por una u otra razón. Nadie quiere llegar sudado y oloroso a la oficina. Tal vez crees que jamás llegaras a tiempo o no te sientes con la confianza de enfrentar el tráfico.

Para muchos este traslado del hogar a la oficina y viceversa puede ser casi como una tortura. Los minutos parecen horas y uno llega estresado, de mal humor y la verdad con pocas ganas de trabajar. Y al regresar a casa la misma historia. Por lo menos así eran mis mañanas hace algunos años.

Un buen día decidí dejar el carro a un lado y transportarme en bicicleta. Desde el primer día se pueden sentir los cambios. No más gasolineras, no más perdidas de tiempo atorado en el tráfico. Uno llega al trabajo relajado, contento con esa sensación de tranquilidad de que además de hacer un poco de ejercicio estas contribuyendo a reducir emisiones, ruido y al desahogo de las vialidades. Esta científicamente comprobado que trasladarse en bicicleta, en distancias menores a los 10km, es más eficiente en bicicleta que en auto o transporte público.

¡Siempre es un buen día ir a trabajar en bicicleta! Aquí están 6 consejos para comenzar.

1. Lo primero es lo primero. Seguridad.

Siempre, antes de salir en bicicleta ya sea al trabajo o a cualquiera que sea tu destino asegúrate de que tu bicicleta se encuentre en buen estado. Llantas infladas, luces operando correctamente, frenos y cambios bien ajustados.

¡No olvides tu casco! Se de muchas personas que precisamente con el pretexto de que van al trabajo no usan su casco. Según ellos que porque les arruina el peinado o no combina con su atuendo. La verdad no es para tanto. Nada que un poco de salivita no pueda solucionar. Además hay una infinidad de opciones de modelos, estilos y colores. A fin de cuentas, ¿Qué es lo que más nos sirve en el trabajo? Pues la cabeza… ¡Así que hay que protegerla!

2. Planea tu ruta.

Antes de emprender nuestro recorrido es mejor planear nuestra ruta. No siempre la ruta más directa es la más recomendable. Es muy probable que el camino más directo a nuestro lugar de trabajo sea a través de alguna avenida llena de autos y contaminación. Según los expertos lo mejor es procurar utilizar las calles secundarias en las que hay menos autos. Al haber un número más reducido de vehículos a velocidades menores son más seguras y tienen una concentración menor de contaminantes. Además, con nuestra ruta ya en mente podemos dedicarnos más a eso de disfrutar de nuestro viaje.

3. Calcula tu tiempo.

Una de las cosas bellas de trasladarse en bicicleta es que se puede llegar siempre a tiempo. Basta con calcular el tiempo que tardaremos en recorrer la distancia a nuestro destino final. Si sales del punto “A” con suficiente antelación no hay necesidad de pedalear a gran velocidad y uno tiene la oportunidad de relajarse y prepararse para el día de trabajo.

4. ¿Qué necesitas para el trabajo y como lo llevas?

Dependiendo del tipo de trabajo al que se dediquen lo más seguro es que sea necesario que transporten alguna herramienta, computadora o documentos. Existen diferentes formas en las que podemos transportar nuestras cosas, dependiendo del tipo de bicicleta que tengamos, peso y dimensiones de la carga y la distancia que recorreremos.  Lo más importante, sea lo que sea que transportemos tenemos que asegurarnos de que nos permita maniobrar libremente, que no nos obstruya la vista y que no se vaya a atascar en alguna rueda o cadena. Si la distancia no es mucha y la carga no es pesada lo más sencillo es utilizar una mochila o un morral tipo mensajero. En distancias largas las mochilas pueden hacer que sudemos en exceso.

Cuando la distancia es un poco más larga lo ideal es instalar alguna canastilla o parrilla en nuestra bicicleta a la que inclusive se le pueden añadir alforjas. Finalmente, si el peso a transportar ya es considerable lo más práctico es utilizar algún tipo de remolque.

5. Llevar herramientas básicas y refacciones.

En mi experiencia un kit básico que siempre debemos tener a la mano deberá contar con cámara de repuesto, parches para cámara, espátulas para desmontar la llanta y un par de llaves (dependiendo del tipo de tornillería que tenga nuestra bici). Una avería muy común es una llanta ponchada. Con la herramienta adecuada esto se puede solucionar en unos pocos minutos.

6. Asegúrate de usar vestimenta apropiada.

¡Ojo! Con esto no quiero decir que tengas que sacar el uniforme del Tour de France. Una vestimenta apropiada es aquella que nos permite subir y bajar de la bicicleta sin que se descosa el tiro. Que los pantalones o falda en el caso de las mujeres no se atasque en la rueda o en la cadena. Es decir, ropa que sea cómoda para la pedaleada.

Habrá ocasiones en los que se preste el llevar un cambio de ropa, pero en general no es necesario. Como ya se menciono, si uno sale de su casa con tiempo suficiente no será necesario pedalear a gran velocidad y uno no suda tanto.

Como podrán darse cuenta el llegar al trabajo despiertos, sin estrés y listos para entrar en acción es más sencillo de lo que parece. Les garantizo que sentirán la diferencia desde el primer día.

Espero que estos consejos les sean de utilidad. A los amigos que ya se van a trabajar en bicicleta, ¿Qué otros consejos les podemos dar a nuestros compañeros que el día de mañana comienzan a trasladarse en bici?

Si tienen alguna pregunta los invito a que nos la compartan. Seguramente aquí hay más de alguna persona que les pueda responder y compartir su experiencia. ¿Y por que no? Cuéntenos como les fue.