¿Quieres comprarte la bici de tus sueños sin destruir tu economía? Con un sencillo plan de ahorro es posible… y más rápido de lo que has creído.

La compra de esa bicicleta con la que has estado soñando es un momento especial, ya que se trata de la culminación de una de las muchas metas que te irás trazando a lo largo de tu vida adulta; un símbolo de independencia y una herramienta que te solucionará muchos problemas de salud y de transporte.

Destinar una parte de nuestros ingresos al ahorro puede ser una tarea fatigosa o sencilla, eso depende sólo de ti. La clave está en listar todos tus gastos, incluyendo transporte, diversión, propinas, etc., la idea es cubrir todo en lo que gastas.

Después haz lo mismo con todos tus ingresos, para después restarlos a tus gastos y saber exactamente cuánto puedes ahorrar en un mes. Si en este punto te das cuenta que tus gastos son demasiados, es momento de que definas qué gastos no son necesarios y los puedas eliminar para que se adapten a tu nivel de ingresos y de gastos, con la finalidad de que den el resultado deseado.

1. Define un presupuesto

Fíjalo de acuerdo a tus gastos mensuales para saber cuánto dinero puedes destinar al ahorro para adquirir tu bicicleta. Recorta aquellos gastos innecesarios y define qué porcentaje de tu ingreso podrás ahorrar para tu bici soñada.

2. Define prioridades

Si eres de los que prefiere pagar Spotify, que escuchar sus propios discos, o incluso compras un disco por una sola canción, Tal vez no estés ahorrando tanto como estás pensando, ya que de acuerdo con un análisis de propiedades.com, este gasto es mucho más caro al final del año que comprar los discos de tus artistas favoritos.

El citado análisis ha encontrado que los hábitos de consumo han cambiado -y seguro que tú eres parte de ese cambio-. Ya que muchos servicios en línea han emigrado a las suscripciones mensuales.

Así, por ejemplo, en lugar de comprar una licencia de software, se contrata el programa por un año, o con las populares aplicaciones para teléfonos inteligentes, si se desea tener las funciones más avanzadas de una aplicación ya no se compra, sino que se paga una suscripción. Eso está provocando que la gente se suscriba a muchos de esos servicios. Entonces, si uno no se da cuenta, pueden terminar por representar un gasto más que significativo que disminuirá tu capacidad de ahorro.

Por ejemplo, si solo utilizas el Photoshop para hacer “memes”, será mejor que los hagas en línea y te ahorres la mensualidad del programa – sé que muchos dirán que ni siquiera han gastado en el disco para instalar el programa en su versión pirata, pero como este texto trata de ayudarte ahorrar, dejaremos de lado tus tropelías con la piratería-.

Aunque los gastos hormiga son imperceptibles al presupuesto corriente, y son muy buenos para simular que no gastamos más de la cuenta, éstos suelen significar una cantidad de recursos que llegan a ser considerables. El evitarlos puede ayudarte a pagar esa bici con la que has estado soñando adquirir.

“Pagos chiquitos que no son tan chiquitos”

Otro ejemplo es, si estás suscrito a Netflix, Spotify, HBO, Youtube Red, u otro servicio de videojuegos como Xbox Gold, podrías estar gastando alrededor de $600 pesos mexicanos mensuales sólo con la suscripción básica; lo que representa un gasto anual de alrededor de $7,200 pesos mexicanos.

Esta cifra podría incrementarse si se contratan planes familiares o se pagan suscripciones adicionales, por ejemplo en otros sitios de películas o series en línea. Una recomendación es tener claro qué servicios tienes contratados y realmente cuáles de ellos necesitas y te sirven en tu vida cotidiana.

Pero si no quieres dejar de tener todos estos servicios en línea, puedes ahorrar por ejemplo en ese café que compras diariamente en la cafetería de tu preferencia. Sí, en vez de hacer ese gasto que te puede llegar a representar 10,800 pesos mexicanos al año, podrías comprar un termo con las mejores cualidades e incluso que puedas llevar próximamente en tu bici nueva, y hacer ese café en tu casa.

Y ni que decir de ese refresco del medio día o, peor aún, ese cigarrito que te fumas sólo para socializar en el trabajo.

Lo más importante es que, si se realiza un gasto, se tiene que hacer de forma consciente, ya que al no hacerlo, estás limitando tu capacidad de ahorro e incluso puedes incurrir en deudas.

3. Evita las compras por impulso

No utilices el dinero ahorrado para otros fines. Date un tiempo para reflexionar qué tan necesaria es una compra determinada, por mucho que ésta te tiente. Lo ideal es que los ahorros crezcan, así que lo recomendable será que evites esas compras por impulso y te atengas al plan de comprar la bici de tus sueños.

Ahora, si tu fuerza de voluntad no es muy buena, siempre puedes echar mano de la tecnología para que te dé ese estímulo que te falta.

Una forma novedosa de ahorrar, sería haciendo uso de la tecnología y las innovadoras aplicaciones para smartphone que nos brinda, como zaveapp. Una aplicación que de forma automática te permite ahorrar una fracción de todos los gastos que tienes en el día. Sólo debes elegir el porcentaje de tus gastos que quieres ahorrar así como tu meta y la app hará el resto.

4. Fija una meta

Fija una fecha límite para tener acumulado el ahorro que necesitas para adquirir tu bicicleta. Ejemplo: seis meses, un año o dos. Puedes recurrir a un plan de ahorros en una institución bancaria, ahorrarlo en una alcancía, entrar la “tanda” de tu compañero de trabajo, etc. Aquí lo importante es que no tengas el efectivo a la mano, porque si no, te lo puedes gastar con mayor facilidad.

5. Define el rango de valores que estás dispuesto a pagar por la bici de tus sueños

Debes tener claro el monto máximo a invertir en la bicicleta de tus sueños para no asumir un gasto que a la larga no puedes costear. Escoge la bicicleta adecuada para ti y piensa muy bien la diferencia entre lo que necesitas y lo que quieres, ya que regularmente lo queremos, no tienen nada que ver con lo que necesitamos.

De esa manera podrás optimizar su uso y,  en vez de comprar dos bicicletas, por ejemplo: una de montaña para la recreación y una urbana para tus traslados, podrías adquirir una sola bicicleta -de ciclocross- que cumpla con las necesidades recreacionales y de transporte.

Para tener más en claro cuál es la bici que necesitas te recomiendo este texto: “Lo que todo mundo debe saber antes de comprar una bicicleta”.

6. Compara precios

Busca en internet, en publicaciones especializadas, visita las compraventas de bicicletas de tu ciudad, y compara la bicicleta que elegiste con otros modelos de similares características para saber si la inversión que vas a realizar es acertada.

Verás que si sigues estos simples pasos, y realizas un plan de ahorro podrás comprar tu bicicleta soñada, sin sobresaltos, más rápido de lo que pensabas que era posible y sobre todo, sin poner en riesgo tu economía.