¿Te has dado cuenta que ni calles llenas de carros, ni la falta de cultura del uso de la bicicleta detiene a la gente de usar la bici como medio de transporte? ¡Siempre hay alguien en las calles rodando en dos ruedas! Entérate aquí cómo puedas convertirte en ciclista urbano.

Yo me decidí a ser ciclista urbana un día en el que estaba estancada en el trafico, literal atrapada en mi automóvil rodeada de más carros y autobuses. El congestionamiento vial entorpece nuestros traslados pero también afecta nuestro estado de ánimo; nos estresa e incluso pareciera que nos hace más agresivos al volante. Comprobé lo que muchas ciudades ya han argumentado: no importa la ampliación de carriles en una calle o el número de vialidades nuevas que construyan, entre más infraestructura exista para el automóvil, más congestionamiento vial hay. ¿Cuál es entonces la manera de acabar con este caos vial? Una de las soluciones, además de un transporte público eficiente y de calidad es el uso de la bicicleta como transporte!

Decidida a no ser parte del problema, estoy dispuesta a moverme en dos ruedas pero… ¿cómo empezar a hacerlo? Utilizo la bicicleta sólo para hacer trayectos cortos, en ocasiones donde sé que no hay mucho tráfico y las calles están tranquilas. Sí, soy alguien con miedo que a falta de ciclo vías cree que usar la bicicleta en mi ciudad es inseguro (algunos piensan que hasta imposible). Pero la conformación de nuestras calles no va a cambiar si no hacemos algo distinto. Es por eso que a continuación te presento cinco pasos sencillos para convertirnos en ciclistas urbanos, para ahorrar tiempo y dinero en nuestros traslados, ganar independencia y disfrutar de nuestras calles de una forma sana y sustentable. Además de leer, puedes checar este video de Fundación Tláloc donde te resumen los pasos!

Pasos para convertirte en ciclista urbano

1. Leer el  manual del ciclista

Manual del ciclista urbano

Foto: Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México


La bicicleta es un vehículo más. Hagámonos visibles y aprendamos a usarla de manera responsable, comunicándonos y propiciando una respetuosa convivencia con los demás. Leyendo el manual entenderemos desde cómo funciona nuestra bicicleta y cuál es la mejor manera de compartir las calles, hasta cómo cruzar, dar la vuelta e incorporarnos en avenidas grandes. Una vez que lo hayamos leído, es hora de poner en práctica lo que aprendimos! Checa el manual del ciclista urbano de la Ciudad de México.

2. Rodar en espacios controlados

Ciclista frente al Ángel de la Independencia - Ciudad de México
Perdamos el miedo a las calles y practiquemos en espacios seguros. Hoy en día hay paseos dominicales o recorridos confinados en distintas ciudades que nos permiten rodar de manera segura. No olvidemos seguir el reglamentos que incluye cosas como circular a una velocidad moderada, y nunca en sentido contrario; e indicar con nuestro brazo cada vez que queremos cambiar de carril o detenernos. También asistir a alguna BiciEscuela para mejorar nuestra técnica de pedaleo nos puede ser útil.

3. Salir a rodar en grupo

Rodar en grupo

Foto: Bicionarias Toluca


Una de mis preferidas, pues es una forma de hacernos visibles como ciclistas ante la sociedad en general. Vivamos la experiencia de rodar en las calles entre amigos. Únete a una de las tantas ofertas organizadas por distintos grupos ciclistas. Esto nos permitirá ganar confianza y convivir de manera segura con otros vehículos. No olvidemos llevar casco, usar luces traseras y cintas reflejantes, y revisar con anterioridad que nuestra bicicleta esté en buenas condiciones.

4. Tener guía

Tener guía

Foto: Fundación Tláloc


Algún amigo ciclista o persona capacitada puede acompañarnos en nuestros primeros trayectos, compartir tips, y enseñarnos cómo resolver situaciones complicadas en las calles. Siempre hay alguien que puede coincidir contigo en algún viaje al menos la primera vez. Esto nos permite familiarizarnos con nuestras rutas y sentirnos acompañados. ¿No hay nadie que te acompañe? No te detengas, toma tus precauciones y sigue el siguiente paso.

5. Diseñar tu ruta

Planea tu ruta en bicicleta
¡Rueda y transformar tu ciudad! Debemos planear las rutas de nuestros trayectos y poner en práctica todo lo que aprendimos: entrar en dialogo con el automovilista para anticipar nuestros movimientos y evitar el zigzag, respetar al peatón, ser visible, y siempre mantener una conducta amable. Ahora si, estamos listos para rodar!

Aun si piensas que no podrás reemplazar todos tus viajes por viajes bici, estamos listos para contribuir al cambio de nuestra ciudad y usar menos el automóvil. Recuerda, las calles no se deben limitar al uso de un sólo medio de transporte, deben ser espacios inclusivos y seguros para también caminar, andar en bicicleta y usar el transporte público.