Nota del editor: En esta ocasión te compartimos una colaboración del cicloviajero Eduardo Molina quien nos comparte sus consejos para ayudarte a preparar un viaje en bicicleta fuera de tu país. Además de sus consejos aquí encontraras el relato de su ultima aventura que lo llevó desde Bangkok, Tailandia hasta la provincia de Yunan al Sur de China.

5 consejos para un cicloviaje fuera de tu país

Sombra de Eduardo en su bici

1. Infórmate sobre la ruta

Esto te dará mucha seguridad al realizar los trayectos además de que podrás descubrir puntos de interés para recorrerlos con tu bicicleta. Proyecta tu itinerario tomando en cuenta el tipo de terreno, así como el tiempo del que dispones para llevarlo a cabo. Siempre ayuda tener definido el punto final de tu recorrido.

2. Investiga acerca de los visados de cada país

Es importante revisar los requerimientos específicos para tu nacionalidad. Veras que teniendo esto claro y en orden, poco pensaras en ello mientras pedaleas.

  • Documentación
  • Costos
  • Vigencias

3. Pon atención en los usos y costumbres

Pon especial atención respecto a los usos y costumbres de cada país que visitas: roles sociales, religión, comida etc.

4. Volar especifica que viajas con tu bici

Al reservar en aerolinea, es conveniente especificar que vuelas con tu bicicleta. Busca el apartado (equipo deportivo), por lo general es el cargo mas bajo que puedes obtener por transportarla. Con esto evitaras sorpresas de costos extra al momento de documentarla.

5. Empaca la bici para el vuelo

Es altamente recomendable hacer un esfuerzo extra al empacar la bicicleta para un vuelo largo o con conexiones. Trata de conseguir una caja de bicicleta. Desmonta la llanta, pedales, porta alforjas y guarda barro delanteros (si los tiene). Respecto al manubrio, (depende del modelo). No olvides desinflar las llantas, esto para que no exploten debido a la presión dentro del avión.

Monjes con la Potra en Tailandia

Ahora sí, ya entrando en materia a continuación te comparto a detalle los preparativos y mi experiencia durante esta inolvidable aventura.

Los preparativos del viaje

Bici frente a paisaje en Tailandia

Este capítulo de viaje inicia en la gran Bangkok, Tailandia, puerto de entrada al Sudeste Asiático. Durante ocho semanas y 3,037 kilómetros la ruta me lleva a través de tres países, Tailandia, Laos y sur de China en la provincia de Yunan.

Un viaje de estas características me ha tomado unos seis meses de preparación: reservar transporte aéreo, adquirir equipo faltante, poner a punto a “la Potra” (bicicleta), planear ruta (distancias, geografía, altimetría, etc.), informarme de la situación actual en general de los países a recorrer (visados, moneda, idioma, foros de viajeros en la zona), así como fijar un presupuesto diario que, en mi caso, fue aproximadamente unos $100 pesos mexicanos diarios para esta ruta. Cabe mencionar que en esta parte del mundo comer en los puestos de calle es por demás conveniente y muy económico.

A cuestas llevo: casa de acampada, bolsa de dormir, estufa, cafetera (tan indispensable como el pasaporte). Dos cambios de ropa, botas, sandalias, chamarras (frío y lluvia), panel solar (uno pequeño tamaño carta), móvil, tableta, cámara y documentos personales, así como un libro para ese instante de la noche en calma antes de apagar la lámpara, o para esos momentos de espera cuando no se está pedaleando (un visado por ejemplo).

En lo personal, mencionaría que de las cosas más importantes para un cicloviajero es la motivación. Esa que inspira a pasar tan buenos ratos y dos que tres penurias a la intemperie. Pedaleo por el gusto de poderlo hacer, viajar, aprender y cultivar la empatía a velocidad de humanos. Todo esto reconecta mi lado humano con todo lo que desde mi perspectiva de ser-cicloviajero logro captar y asimilar.

Campamento al pasar por China

En esto de organizarte el viaje, te darás cuenta que al planear el itinerario hay un sin fin de opciones, tantas, como las vueltas que dan las ruedas de la bicicleta en todo un día de jornada.

En lo particular planeo la ruta sabiendo que todo puede cambiar de un momento a otro. Es muy útil tener clara la idea del recorrido a seguir, mas la espontaneidad y flexibilidad en la ruta siempre se agradece. Esto mucho depende del perfil que tengas o que te estés definiendo como Cicloviajero, cada día aprendes algo nuevo de ti y tu bicicleta. También, a mi ver, mucho influye el tiempo del que dispones para viajar. No es una regla, pero cuando tu periodo de viaje es más largo, seguro irás más lento o visitando más lugares y por más tiempo en tu recorrido.

De Bangkok a Vientian, Laos en bici

Bicicleta con alforjas frente a templo en Tailandia
Me llevó doce días completar el recorrido de 1007 kilómetros, casi en su totalidad por caminos secundarios y algunas terracerías, en terrenos prácticamente planos. Atravesé un parque nacional (puerto de montaña de un día), con una de las mejores acampadas de este tramo. A cada parada montones de plátanos de regalo en las alforjas, en este, el país del budismo theravada y las sonrisas.

Bicicleta en teracería en Laos

Crucé a Laos por el puente de la amistad, sobre el río Mekong, después de obtener el flamante estampado, y no sin antes parar en el mostrador de cambios de divisas y recordar nuevamente (ya que esta era mi segunda visita), que en Laos era millonario. Salí de allí forrado de papel billete en lo que serían los primeros 39 kilómetros, por el terregoso camino hasta Vientian.

Todo en Laos tiene verdaderamente un aire pueblerino. De los países del Sudeste Asiático es el menos desarrollado, junto con Birmania, en lo que a infraestructura se refiere. Además, tiene gran presión comercial por su vecino del norte, China, ávido por explotar sus recursos naturales.

Bici a orilla de carretera en Laos

Me dirijo rumbo norte, acampando, durmiendo en clínicas de la Cruz Roja, con una cuadrilla de trabajadores empleados en la construcción de la renovada carretera que conecta hasta la frontera con China (Boten-Mohan). En mi camino encuentro comunidades tribales de montaña; sin duda, una de las zonas económicamente más desfavorecida en toda la ruta. Aquí encuentro una humanidad la cual parece que cuando menos materia hay más corazón la llena. De este tramo tan exigente salí a tope de motivación. Fueron los días más duros de ruta, la altimetría estaba que daba gusto. Comenzando de 500 metros SNM, en dos días recorrí 198 kilómetros. Ascendí el puerto de montaña más alto en esta zona de Laos, 2,754 metros de altitud según el medidor. Ya se imaginarán las vistas desde ahí… Espléndidas.

En los 16 días que me llevó atravesar el norte del país, crucé camino y platiqué un poco con seis nómadas en bicicleta, una pareja de Noruega, un chico de USA viajando junto con otro de Holanda, uno de China y otro más que recuerdo también era de Europa. Cada día que pasaba tenía la sensación de que el norte Laosiano se comenzaba a parecer más al sur de China. Los letreros y señalamiento estaban ya en Pinyin (escritura china), esto debido en parte al transporte de carga y turismo que ingresa desde la provincia de Yunan.

A través del sur de China en bicicleta

Cicloviajeros en carretera China
Daban algo así como las once de la mañana cuando hicimos el paso de frontera “la Potra” y un servidor. Después de cambiar los últimos cientos de miles de kips, por unos cientos de yuans chinos, y con el visado vigente por los siguientes 30 días, salimos a todo galope, motivado por pedalear en el gran dragón asiático. A la conquista… diría Gengis Khan. Hasta este punto literalmente ya todo estaba en Chino.

La provincia de Yunan es una de las más prósperas, tocada por diversos ecosistemas, desde los bosques tropicales en el sur, hasta el boscoso norte con sus nevadas cumbres.
Puedo decirles que China es uno de esos países complejos, culturalmente hablando. Sin embargo, con el paso de los días y gracias a viajar a esa velocidad que solo la bicicleta te da, logras superar las diferencias culturales y logras percibir y disfrutar la calidez y humanidad que, como todo en el “Gran Dragón”, tiene sello propio.

Todas las fotos por Eduardo Molina