Cada día hay más gente que decide hacer un cambio positivo y adopta la bicicleta como medio de transporte. No basta subirse a este maravillosa maquina  de dos ruedas para convertirse en ciclista urbano. Al desplazarnos por nuestra ciudad nos convertimos en un componente más del flujo vial.  Así que a continuación les comparto 5 consejos que nos ayudaran a ser ciclistas urbanos responsables.

1. ¡Usa el casco!

A mucha gente no le gusta utilizar el casco principalmente por la idea de que se ve ñoño, ridículo o quizá porque arruina su peinado . La verdad es que los accidentes suceden en el momento más inesperado y una caída, aunque sea a baja velocidad puede resultar en tragedia. El uso del casco reduce considerablemente el riesgo de traumatismos craneales. Existen una infinidad de modelos de casco para todos los gustos.

2. Revisa que tu bicicleta se encuentre en buen estado.

Antes de cada salida es recomendable revisar el estado general de nuestra bicicleta. Asegúrate que las llantas estén infladas y que los frenos estén funcionando adecuadamente. Si notas algún desperfecto por mínimo que sea no lo pases por alto y en la primera oportunidad que tengas visita tu taller o repáralo tu mismo. Recuerda que a la larga se puede convertir en un problema más serio y costoso. Si nuestra bicicleta tienen algún desperfecto no sólo puede arruinar nuestro viaje sino que puede ser la cusa de un accidente.

3. Hazte visible.

Asegúrate de equipar tu bicicleta con luces delanteras y traseras y de que tengan batería. Los reflejantes no son suficientes ya que estos sólo son visibles cuando, como su nombre lo dicen reflejan la luz de algún auto que apunte directo sobre ellos. Existe gran variedad de lámparas tanto de baterías o con sistema de dinamo. Es más, con un poco de ingenio tu puedes hacer la tuya. Hace algunos meses hice un faro retro de LEDs. Creo que no me quedo mal. ¿Qué crees?

Otra manera bastante efectiva de hacernos visibles a los automovilistas y a otros ciclistas es la utilización de señales manuales con las cuales no sólo atraemos la atención de los conductores, sino que también les comunicamos cual será nuestro siguiente movimiento.

4. Recuerda que la bicicleta es un vehículo. ¡No es un juguete!

Como ciclistas tenemos todo el derecho de circular y ocupar un carril. Nada de circular por las banquetas. Eso sólo refuerza la falsa creencia de que la bicicleta es un juguete. Más de algún conductor desesperado nos gritara y hará un escándalo. Lo mejor es mantener la calma y no reaccionar con insultos ni señas obscenas. No recuerdo en donde, pero por ahí leí que una manera positiva de responder a este tipo de situaciones es con una sonrisa y hacer alguna seña como un saludo o como señal de llámame.

Al igual que cualquier vehículo tenemos que respetar las señales de transito y sentidos de las calles. Si seguimos el reglamento de transito podemos disminuir el riesgo de sufrir o causar accidentes y además transmitimos un sentido de responsabilidad y de respeto.

5. Mantén siempre la calma, confianza y una buena actitud.

Se que en ocasiones el tráfico puede ser bastante intimidante pero si ponemos estos y otros consejos para convertirnos en ciclistas responsables generaremos esa sensación de confianza que nos permitirá tomar decisiones más rápidas para poder enfrentarnos al tráfico. Actualmente en México no existe una cultura de respeto al ciclista y al peatón. Los automovilistas se sienten dueños y señores del camino y como ya lo mencione, no es raro que nos griten que nos quitemos de su camino. Cuando esto nos suceda es mejor mantener la calma y demostrar una buena actitud. Yo creo que cada ciclista se convierte en embajador de la bicicleta en el momento en que se sube a ella. Tenemos que demostrar que sabemos convivir y compartir nuestras ciudad.

Para mi ser un ciclista responsable es bastante importante. No solo por el hecho de que mis viajes son más relajados y seguros, sino por el mensaje que transmitimos a los demás. A veces no nos damos cuenta, pero actuando responsablemente le damos buena imagen a la bicicleta. Como ya lo mencione, tu y yo somos embajadores de la bici en el momento en que nos subimos a ella. ¿Quién sabe? Tal vez ese mensaje llegará a alguien y ese alguien se daá una oportunidad de probar la bicicleta. Después ese día se vuelven dos y finalmente se vuelve parte de la vida.

También creo que parte de la falta de respeto, de algunos conductores y chóferes del transporte público al ciclista, se deben a que en México aún no se ha alcanzado ese reconocimiento de la bicicleta como vehículo que tanto se merece. ¡Vamos trabajando juntos para que México se convierta en un país bicicletero! ¿A poco no estaría padre?

¿Tu que opinas? ¿Qué consejos podemos agregar a esta lista?  Se que a todos nos gustaría leer sus comentarios.

Para más información les recomiendo el Manual del Ciclista Urbano de la Ciudad de México. Lo pueden ver en línea. También puedes consultar el Manual de Ciclismo Urbano del Estado de Jalisco aquí.