Muchos de mis amigos me han comentado que les gustaría usar más su bicicleta, no solamente los domingos o durante los paseos nocturnos. Me platican que les encantaría irse al trabajo en bici, a la escuela, al cine, etc… Me imagino que algunos de ustedes están o conocen a alguien que se encuentre en esta situación.

Andar en bici por la ciudad es como besar. Para muchos el primer beso puede ser algo intimidante. ¿Qué tal si no lo hago bien? ¿Qué tal si no me gusta? ¿Qué tal si no le gusta?
Para todos llega el día del primer beso. Muchos se aventuran obteniendo buenos resultados y otros cuantos se llevan un chasco. Pero hay otros, que van a la segura y dispuestos a dar el mejor primer beso deciden investigar las técnicas y secretos del beso. A pesar de ser el primer beso van preparados y por lo tanto se sienten más seguros y las probabilidades de éxito crecen exponencialmente.

¿Qué pasa cuando uno da un beso inolvidable? ¡Quiere más!
¡Y así lo hace… decide seguir practicando el arte de besar y se da cuenta que beso tras beso lo disfruta más y más!
Con la bicicleta pasa igual. ¡Cada día lo disfrutas más y más!

Cuando uno decide tomar la bicicleta, por primera vez, y lanzarse a las calles la experiencia puede resultar bastante intimidante.  Yo lo viví…  los automovilistas y chóferes del transporte público que se sienten amos y señores de los caminos, calles en pésimo estado que más bien parecen pista de obstáculos, etc.

Con el tiempo he ido agarrando confianza y aprendiendo lo que uno puede hacer para dedicarse más a disfrutar del trayecto en lugar de ir todo estresado, temiendo en todo momento por mi vida.
A continuación quiero compartirles 3 puntos que les ayudaran a pedalear con seguridad por las  calles de su ciudad.

1. Una bicicleta confiable

Lo primero que tenemos que procurar es tener una bicicleta confiable. Para esto es recomendable revisar el estado de las llantas, frenos y cambios antes de cada viaje. Además de esto hay que darle mantenimiento periódico a la bici.
También debemos asegurarnos de que nuestra bici sea de tamaño adecuado y que el asiento este ajustado a nuestra medida.
Si se trata de una bicicleta nueva o que no hemos usado en mucho tiempo es muy importante que nos familiaricemos con ella antes de tomar las calles. Recuerda que no todas las bicicletas frenan igual y que la maniobrabilidad puede variar de bicicleta en bicicleta.

2. La bicicleta es un vehículo

Hay que recordar que la bicicleta es un vehículo y que al igual que cualquier automóvil, motocicleta o camión tiene que apegarse a un reglamento de transito. Por lo tanto, como primer punto, las bicicletas no deben circular por las banquetas y tenemos el deber de respetar semáforos, sentidos y demás señalamientos.

3. Seguridad en el camino

Hay que utilizar casco en todo momento. El uso del caso es como el cinturón de seguridad. Tal vez no nos salve de un buen golpe, pero sin duda nos puede salvar la vida.
No utilices audífonos ni el celular mientras vas circulando, recuerda que esto puede generar distracciones o que no escuches lo que sucede a tu alrededor.
Finalmente, mantente siempre visible. Existen diferentes maneras de asegurarnos de que los conductores y peatones nos vean. Estas pueden incluir: el uso de luces, reflejantes, timbres y señales visuales.

Pues estos son los 3 puntos que a mi me han ayudado a sentirme como pez en el agua mientras recorro la ciudad.  Un gran número de los percances ocurren precisamente por alguna imprudencia del mismo ciclista. Si sabemos lo que tenemos que hacer nos sentiremos más confiados y relajados, y así podremos disfrutar cada vez más. Espero que estos consejos sean útiles para todos ustedes que por tanto tiempo han soñado con dejar el automóvil a un lado y comenzar a pedalear.

Te comparto dos links de gran utilidad:

Si conoces a alguien que le puedan servir estos consejos compárteselos. Nuestro objetivo es animar a más personas a que usen la bicicleta. Recuerda que entre más seamos más ruido hacemos.