Ya sean ciclistas profesionales, de montaña, ruta, urbanos y hasta los guerreros de fin de semana, todos cometemos errores. Es la forma más sencilla que tenemos de aprender –por así decirlo- . Así que antes de seguir pedaleando y continuar cometiendo los mismos errores, échale un vistazo a estos 10 errores comunes dentro del ciclismo, que con suerte te ayudarán a evitarlos y en una de esas, hasta puedes mejorar como ciclista.

1. Romper las reglas de la carretera

Como en toda disciplina, el ciclismo de ruta también tiene sus propias reglas y costumbres, algunas están escritas y algunas otras no.

Las reglas de la carretera son tan importantes para los ciclistas como para los automovilistas y ya que son diferentes a las reglas de tránsito en la ciudad, más vale que pongamos mucha atención cuando salimos a pedalear por una ruta foránea.

Recuerda que el casco en el ciclismo de ruta no sólo te dará un aspecto de profesional, también te ayudará a hacer un poco más segura tu ruta. Y como en la carretera los límites de velocidad son mucho más altos que en la ciudad, recuerda en todo momento hacer señales con las manos anunciando tus movimientos.

2. Usar ropa interior

Es común que al principio utilices tu culote, lycra o short de ciclismo con ropa interior abajo, algo que no sólo es incómodo sino que hasta rozaduras te puede causar. Evítalo, recuerda que este tipo de prendas han sido diseñadas y se fabrican pensando en no usar ropa interior con ellas. Piensa que ellas son tu segunda piel.

3. No contar con un kit básico de herramienta

Este error por muy inocuo que parezca, es uno de los más cometidos por expertos y noveles jinetes en todas las especialidades dentro del ciclismo.

A muchos se nos olvida al salir de casa, llevar con nosotros la herramienta básica para poder hacer frente a las descomposturas más comunes que se pueden presentar en el camino.

Cuando sales a pedalear, ya sea en ruta, montaña o la ciudad, debes asegurarte de haber empacado algunos repuestos y herramientas esenciales que podrían regresarte a casa en caso de presentarse problemas mecánicos en tu camino.

Como mínimo, un kit básico de herramienta tendrá que contar con los siguientes artículos e instrumentos.

  • Cámara de repuesto con la medida que utiliza tu bici, al menos una, pero con dos estarás muy bien preparado.
  • Palancas o espátulas para desmontar el neumático o cubierta. Procura que sean con puntas redondeadas y con un buen acabado para que no piques por accidente tu cámara.
  • Parches y pegamento para reparar una cámara pinchada.
  • Bomba para inflar la llanta o un tanque con CO2.
  • Multi herramienta, idealmente con extractor de cadena.

Todo esto es posible llevarlo distribuido en tus bolsillos, pero lo ideal sería que te hicieras con una alforja, o bolsa de esas que se sujetan debajo del sillín. La forma de empacar y llevarlo tú lo decides, pero recuerda no salir de casa sin él.

4. Ponerse engreído

Foto: Tumblr /Girl with fixie

A nadie le agrada un presumido.

Incluso si tienes un nivel moderado o alto de habilidades y de condición física. Querer impresionar a tus compañeros de ruta no te llevará muy lejos. Un buen ejemplo es aquel ciclista que hace rebases imprudentes y quita las manos del manillar, únicamente para impresionar a alguien. Y la verdad eso no engaña a nadie.

Conforme adquirimos experiencia en los pedales, también aumenta nuestra confianza al conducir la bicicleta. Pero recuerda que, “Pirata” (Marco Pantani) sólo hubo uno, así que deja las temeridades para otro ámbito y disfruta del paisaje y de tus compañeros de ruta.

5. Aplicar demasiada fuerza a los frenos (dar enfrenones)

Cuando necesites reducir la velocidad, no apliques toda la fuerza a tus frenos.

El frenado debe realizarse de forma controlada, de modo que la distribución de tu peso en la bicicleta se mantenga lo más estable posible.

Los peligros de un frenazo repentino, incluyen pérdida de control y estabilidad y, en algunos casos, puede hacer que salgas volando por encima del manubrio. Para garantizar un frenado seguro, debes mirar hacia adelante, anticiparte y frenar de manera constante utilizando tanto la parte delantera como la trasera al mismo tiempo, con un poco más de énfasis en el freno delantero.

6. Utilizar banquetas, carriles confinados a otros vehículos porque crees que es más seguro

Es común que muchos ciclistas novatos y, también algunos con mayor experiencia crean que circular sobre sus bicicletas por aceras y carriles confinados al transporte público de pasajeros, es la forma más segura de realizar sus traslados en bici por la ciudad.

Pedalear con esto en mente es un grave error, y no sólo porque no estás cumpliendo con tus obligaciones como ciclistas –porque claro que tenemos responsabilidades dentro de las normas de tránsito-, sino porque también, pones en peligro a otros usuarios, siendo los peatones los más afectados con esta actitud. Evítala y circula por la avenida y nunca invadas espacios destinados para caminar, a menos que desmontes de tu bicicleta y camines con ella a lado.

7. Arrinconarse en el carril de extrema derecha

Muchas veces por falta de experiencia los pedalistas urbanos que, montados en su bicicleta recorren las ciudades en sus traslados, no toman el carril derecho en su totalidad y se arrinconan a escasos centímetros de la acera. Con esta maniobra te pones en peligro, ya que al realizar esta errónea práctica, estás mandando una señal equivocada a los automovilistas de que es correcto compartir el carril con ellos, y esto es peligroso, pero tiene una sencilla solución: utiliza todo el carril.

No, no es capricho está disposición  y mucho menos es una señal de bravuconería hacia los automovilistas. De hecho existe un estudio que ha publicado la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en donde después de entrevistar a 2 mil personas, se comprobó que al hacer uso del carril completo de extrema derecha cuando no exista infraestructura para ciclistas, es más seguro que pegarse a la banqueta con la idea de no estorbar al tránsito automotor.

La anterior conducta de conducir la bicicleta pretendiendo compartir el mismo carril con un vehículo automotor,  resulta más peligroso,  porque la  seguridad es ambigua, es mal interpretada con frecuencia por los conductores de automotores y, muchos carecen de la pericia necesaria para conducir a lado de un ciclista sin ponerlo en peligro.

8. No hacerte visible

Son muchas las ocasiones en que olvidamos hacernos visibles a los automóviles. Recuerda que al utilizar la bicicleta como medio de transporte –sobre todo en áreas urbanas- habrá tramos de tu trayecto en el que tengas que compartir la vía con otros vehículos que, por lo general, serán automóviles que cuentan con mayores dimensiones y peso que tú, y eso en cierta medida nos hace poco visibles para ellos.

Pero independientemente de colocar una luz blanca delante, y una roja detrás de tu bici, también será bueno que pongas reflectantes en tus ruedas para que seas visible de lado. También será recomendable que en días con lluvia y de noche, utilices alguna de tus prendas en color claro y preferiblemente con reflectantes.

9. Utilizar audífonos

Foto: Tumblr / Wulfman_78

Cuantas veces no hemos visto como algunos ciclistas usan audífonos mientras pedalean sus bicicletas, aislándose de su entorno.

Ahí los ves muy contentos con su música en los auriculares sin escuchar lo que pasa a su alrededor, y no es que esté del todo mal, pero tampoco es prudente, sobre todo en un entorno urbano en donde hay que ir pendiente de no caer en algún bache en el camino, de otros ciclistas, automovilistas y peatones.

Pues más vale estar atentos a lo que sucede a nuestro alrededor que tener que lamentarse por ir escuchando el sound track de nuestra vida por última vez.

Y estoy de acuerdo, no hay que satanizar, existen muchos ciclistas que son capaces de escuchar música e ir atentos al camino, pero la verdad que son pocos. Y pues resulta que en el llamado “primer mundo”, si, aquellos países donde no se les metió al progreso a empujones como sí pasó en nuestro país, hay muchos estudios al respecto, y uno de ellos es la investigación realizada por el Dr. Costas Karageorghis para la Universidad de Brunel, en el Reino Unido, concretamente en Londres, donde encontraron que utilizar los audífonos mientras andamos en bici reduce la cantidad de atención disponibles de un ciclista en alrededor del 10%, haciendo que sea menos conscientes de los riesgos potenciales a su alrededor.

10. No proteger tu bici de los ladrones

Como en la mayoría de las ocasiones hemos gastado nuestro presupuesto en adquirir la bici de nuestros sueños, olvidamos invertir en la compra de un buen candado para asegurarla cuando no la estamos usando.

Ahí andamos encadenando nuestra bici con un enclenque acero trenzado con un recubrimiento plástico que, más que prevenir el robo, parece que es una invitación a los amigos de lo ajeno a que se lleven a nuestra amada bicicleta.

Invertir en un buen sistema de seguridad para tu bicicleta debe ser considerado casi tan importante como la bici misma.  El consejo dado por la mayoría de los aseguradores es conseguir un candado o cadena con un costo de al menos del 10 por ciento del valor total de tu bicicleta.